20 de diciembre de 2014 / 07:18 p.m.

La Habana.- El presidente Raúl Castro afirmó hoy que Cuba normaliza sus relaciones con Estados Unidos sin renunciar a su rumbo socialista y confirmó su asistencia a la VII Cumbre de las Américas en Panamá, donde podría encontrarse con Barack Obama.

Al clausurar la última sesión anual ordinaria del Parlamento este sábado, Castro instó a su homólogo de Estados Unidos, Barack Obama, a emplear sus facultades ejecutivas para cambiar las disposiciones del embargo a la isla que no requieran votación del Congreso.

Castro se congratuló de la decisión de Obama de ordenar la revisión de la designación de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo y destacó su disposición de introducir los más significativos cambios en la política de Estados Unidos hacia la isla de los últimos 50 años.

Al proclamar la continuidad del sistema socialista de partido único de los últimos 56 años, reiteró la disposición a dialogar con Estados Unidos, sobre cualquier tema a pesar de sus grandes diferencias.

"Estamos dispuestos a discutir sobre todos los temas en igualdad y reciprocidad. De la misma manera que nunca nos hemos propuesto que Estados Unidos cambie su sistema político, exigiremos respeto al nuestro", sostuvo.

Agradeció a su par de Panamá, Juan Carlos Varela, su invitación para que asista a la VII Cumbre de las Américas (abril de 2015) y confirmó que en ese foro expresará sus posiciones "con sinceridad y respeto por todos los jefes de Estado y gobierno, sin excepción".

Ante la reacción desatada en sectores de Estados Unidos que rechazan las relaciones diplomáticas, Castro dijo que La Habana y Washington deben adoptar medidas mutuas para prevenir y evitar hechos que puedan afectar progresos en la relación bilateral.

El mandatario caribeño también agradeció la decisión de Obama de autorizar la liberación y regreso a Cuba de tres de los agentes cubanos que permanecían encarcelados en Estados Unidos por espionaje.

"El pueblo cubano agradece esta justa decisión de Obama", dijo sin hacer mención al intercambio de los cinco por el contratista estadunidense Alan Gross, que cumplía aquí 15 años de prisión acusado de atentar contra la seguridad del Estado.

Tras insistir en que aún permanece el bloqueo como obstáculo principal para la normalización, saludó la disposición del jefe de la Casa Blanca de sostener un debate con el Congreso para el levantamiento de las sanciones.

Castro aseguró que su gobierno siempre estuvo abierto a un diálogo respetuoso para tratar todos los temas con Estados Unidos sin sombra a la soberanía y sin renunciar a sus principios, basado en la igualdad soberana.

Sin embargo, reiteró que entre los gobiernos de Estados Unidos y Cuba hay profundas diferencias y distintas concepciones sobre soberanía nacional, democracia y derechos humanos.

En un discurso la víspera, Obama sostuvo que "el cambio va a llegar" a Cuba, pese a que en el país caribeño sigue habiendo un gobierno "que reprime a su pueblo", al defender su decisión de iniciar un proceso histórico para normalizar las relaciones diplomáticas con la isla.

En su última conferencia de prensa del año, Obama aclaró también que, por el momento, no hay planes de una visita suya a esta nación ni tampoco que el mandatario cubano, Raúl Castro, vaya a viajar a Washington.

FOTO Y TEXTO: NOTIMEX