AP
15 de enero de 2016 / 06:51 p.m.

MÉXICO.- Emocionados. Así se encuentran algunos de los primeros cubanos que llegaron o están a punto de llegar a Estados Unidos procedentes de Costa Rica de donde salieron el martes como parte del plan piloto ideado por los gobiernos centroamericanos y México.

El plan está destinado a dar salida a los casi 8 mil migrantes cubanos que estaban varados en la frontera con Nicaragua.

"Soy un cubano que acaba de lograr el sueño americano", dijo Daniel Caballero, uno de los primeros en cruzar a Estados Unidos la noche del jueves y llegar a Laredo, Texas, según un vídeo colgado en la página oficial de Facebook de la ONG Cubanos en Libertad.

"Es la felicidad más grande", añadió Liliande González, de 20 años, a las cámaras que estaban del lado estadounidense de la frontera, según el mismo vídeo.

Los 180 migrantes cubanos, que estuvieron varios meses en Costa Rica y recibieron un permiso de tránsito por México por cuestiones humanitarias, habían viajado en grupo hasta la frontera sur mexicana pero luego se dividieron en pequeños grupos para cruzar a Estados Unidos por diferentes puntos.

"Me siento ansioso por llegar", dijo Alexei Oliva a la AP desde el aeropuerto de Ciudad de México y cuando estaba a punto de embarcar en el avión que le llevaría directo hasta Matamoros, también en la frontera con Texas.

"Imagínate, casi tres meses para lograr lo que ya casi estoy a punto. Es emocionante", añadió.

Oliva salió de Cuba en avión el 27 de octubre de 2015 rumbo a Ecuador, donde "durante ese tiempo logré conseguir un trabajito de informático" que le ayudó a costearse el viaje.

Luego, una vez quedó atascado en Costa Rica, formó parte del programa piloto puesto en marcha por las autoridades centroamericanas y México para 180 cubanos que volaron de Costa Rica a El Salvador, cruzaron Guatemala en autobús y una vez en territorio mexicano cada uno se fue por su lado.

"Estamos contentos porque logramos nuestros objetivo", afirmó Randy Cuevas en otro vídeo colgado en el Facebook de la misa ONG. Cuevas cuenta que salió el 25 de octubre de Cuba y que sus peores momentos fueron en Colombia, porque le asaltaron, y en la frontera con Nicaragua cuando el ejército les cerró el paso.

En el resto de lugares recibieron el apoyo de las autoridades. "He tenido el mejor trato del mundo aquí en México", comentaba Alexei Oliva a su paso por la capital, un trato muy diferente al del resto de migrantes que cruzan el país y que son extorsionados, robados, secuestrados y a veces desaparecidos por las bandas del crimen organizado que operan generalmente con complicidad de las autoridades.

Los migrantes cubanos han pagado con recursos propios los gastos de su traslado desde Costa Rica hasta la frontera México-Guatemala y luego hasta Estados Unidos.

Según la directora de Migración de Costa Rica, Kathya Rodríguez, en los próximos días los gobiernos involucrados se reunirán para evaluar este primer programa piloto.

Rodríguez calculó que podrían ser necesarios otros 28 vuelos para sacar a todos los cubano que están en albergues costarricenses y que son poco más de cinco mil.

La funcionaria también explicó que hasta el momento se ha deportado a cuatro cubanos que ingresaron al país de manera ilegal después del 18 de diciembre, hay 40 solicitudes de refugio y, al menos 600 migrantes que intentaron cruzar por su cuenta hacia Nicaragua fueron devueltos a Costa Rica en los últimos dos meses, desde que las autoridades nicaragüenses decidieron cerrar sus fronteras el 13 de noviembre.

La oleada de migrantes cubanos se registró poco después de Estados Unidos y la isla avanzaron en negociaciones para restablecer las relaciones bilaterales, rotas hace más de 50 años y que trajo consecuencias un embargo estadounidense y privilegios para los que huían del gobierno comunista del país caribeño, los cuales los migrantes temen perder.

La Ley de Ajuste cubano, el foco de atracción para los migrantes, fue aprobada en la década de 1960 en el marco de la Guerra Fría y otorga a los cubanos beneficios inmediatos para residir y trabajar en cuanto pisan territorio estadounidense.