26 de febrero de 2014 / 01:05 a.m.

Panamá.- Cinco cubanos asilados en Panamá y en huelga de hambre desde el lunes se cosieron hoy la boca para denunciar el abandono desde que fueron traídos por el gobierno, pero las autoridades rechazaron la versión.

"Estamos con la boca cosida esperando respuesta del gobierno", dijo de manera breve Yudian Salas, quien junto con cuatro compañeros varones se colocó alambre para cerrarse la boca.

En la protesta participan además dos mujeres, quienes también fueron asiladas por el gobierno del presidente Ricardo Martinelli, tras ser traídos desde Bahamas en septiembre pasado por gestiones de un enviado del gobierno, el ex embajador Guillermo Cochéz.

El grupo, que demanda la nacionalidad o la residencia permanente en Panamá, denunció que a los pocos días de llegar, tanto Cochéz como la cancillería se desatendieron de su caso, sin cumplir las promesas que les ofrecieron, entre ellas empleo.

Los cubanos indicaron que con el documento de identidad otorgado por las autoridades de Migración tienen problemas para obtener un puesto de trabajo, debido a que el documento revela su condición de asilados.

Los isleños, quienes demandan ser sacados de Panamá en caso de que sus demandas sean desatendidas, fueron visitados el martes por funcionarios de la Defensoría del Pueblo.

El vocero presidencial, Luis Camacho, escribió en la red social Twitter que los cubanos fueron "salvados de torturas en cárceles, de que fueran deportados, les dimos asilo, permisos laborales y oportunidad de encontrase con familiares".

"¿Será que esos hermanos cubanos no entienden que no se puede abusar de la solidaridad?", se preguntó el vocero.

Por el gesto de tramitar el asilo para esos cubanos, el presidente panameño, Ricardo Martinelli, fue galardonado por la comunidad cubana anticastrista residente en Miami.

Notimex