AP
7 de enero de 2017 / 09:42 a.m.

DURHAM.- Una tormenta de nieve cubrió parte de Carolina del Norte y Virginia el sábado por la mañana, mientras su paso a través del sudeste dejó estantes de tiendas vacíos y caminos glaciales e impasables.

El Servicio Meteorológico Nacional dijo que Winston-Salem, Greensboro, Roxboro y otras ciudades de Carolina del Norte, habían recibido 15 centímetros (seis pulgadas) o más de nieve durante la noche, mientras hielo y aguanieve provocaban que las carreteras se volvieran traicioneras en Raleigh y áreas del sudeste.

Después, en el camino de la tormenta estuvo Virginia, donde el servicio dijo que se había acumulado más de tres centímetros (una pulgada). En algunos lugares había hasta un pie de nieve.

Gran parte del estado estará bajo advertencia por tormenta hasta las 7 de la noche del sábado. La compañía Duke Energy reportó más de 21.000 cortes de energía en las Carolinas y varios más en el área de Charlotte. La policía de tráfico de la zona reportó casi 70 accidentes relacionados con el clima el sábado temprano y aconsejó a la gente mantenerse alejada de las carreteras.

En Cornelius, al norte de Charlotte, Matt Thomas dijo que usó una regla para medir casi seis pulgadas de nieve y aguanieve que se había apilado en la parte trasera de su camioneta.

Lauren Rathbone
, gerente de Public Hardware en Durham, dijo que la tienda vendió todos sus trineos el viernes junto con bolsas de hielo derretido para tratar caminos.

Una advertencia de ventisca para el sudeste de Virginia acompañó pronósticos de hasta 25 centímetros (un pie) de nieve. Los vientos en el área, que incluye Norfolk y Virginia Beach, podrían alcanzar 45 kph (30 mph) con ráfagas de hasta 60 kph (45 mph).

Se ha reportado solo una víctima fatal, un hombre cuya camioneta se salió de un camino cubierto de nieve en Kentucky el jueves.

Pero el desastre decembrino en los caminos causó cientos de choques leves y otros percances sin heridos, algunos involucrando autobuses escolares en caminos de Nashville, Tennessee, el viernes.

La tormenta además modificó los planes de las celebraciones de juramentación del nuevo gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, quien se suponía que encabezaría una ceremonia en exteriores el sábado, a la que asistirían miles. En lugar de eso, tuvo que adelantarse y hacerlo en interiores en 20 minutos el viernes antes de empezar su primera tarea de preparación ante la tormenta.