LORENA LÓPEZ, ELIA CASTILLO Y MARIANA OTERO-BRIZ
4 de septiembre de 2013 / 03:54 p.m.

México • La sección 22 del magisterio de Oaxaca negoció durante todo este martes con el gobernador Gabino Cué y el subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda, sus peticiones de recursos.

 

El propio Rubén Nuñez, secretario general de la sección, admitió que pusieron sobre la mesa la exigencia de descongelar los ingresos que decidió retenerles el gobierno estatal mientras no regresen a las aulas por mantenerse en la Ciudad de México en las movilizaciones que han impedido las labores regulares, incluso, de los Poderes de la Unión.

 

Sin embargo, los términos de las negociaciones se mantuvieron en completo sigilo, bajo el pretexto de que había que consultar con las bases en su asamblea y con el argumento de que la oferta de las autoridades se analizaría democráticamente.

 

Si bien Rubén Nuñez había aceptado al mediodía, al ingresar por primera vez a Gobernación, que los temas a tratar eran específicos de los planteamientos de Oaxaca, después de las 11 de la noche, cambió el discurso y afirmó que la negociación involucraba a todas las secciones movilizadas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y por eso se negó a dar el mínimo detalle de las peticiones que hicieron en la víspera de la anunciada gran movilización nacional este miércoles, para cuando anticiparon múltiples acciones similares a los bloqueos realizados en la capital del país, en 22 estados de la República.

 

A pregunta expresa respecto a si piden descongelar los bonos y los ingresos detenidos por el gobierno de Gabino Cué, el líder magisterial oaxaqueño admitió antes de las 6 de la tarde que “es lo que estamos trabajando, va a ser parte del ejercicio de comunicación” con las autoridades federales y estatales.

 

Esa negociación obligó al mandatario oaxaqueño a mantenerse durante todo el día en la Ciudad de México, exigencia de la sección 22 de la disidencia.

 

Además de la liberación de sus bonos y salarios, los maestros de Oaxaca piden las cuotas sindicales, el “mejoramiento del patrimonio sindical”, entre ellos sus hoteles y oficinas; pero, también llegan al punto de exigir la libertad de los que llaman presos políticos e incluso, establecer una comisión de la verdad para esclarecer los hechos del conflicto de 2006 y para rematar, tomar acciones contra la sección 59 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, quienes son los únicos que imparten clases en Oaxaca e incluso se ha mencionado, pueden cubrir los espacios que deja la coordinadora.