12 de mayo de 2014 / 01:56 p.m.

EU.- Lacey Spears está en el punto de mira de la policía de Nueva York por, supuestamente, haber matado a su hijo de cinco años con una sobredosis de sal. La hipótesis de la investigación se basa en los informes médicos tras el fallecimiento del pequeño Garnett. El niño ingresó en el hospital infantil con fuertes dolores en el abdomen y moría cuatro días después tras caer en coma.

Los médicos aseguran que Garnett presentaba unos niveles de sodio totalmente anormales para un niño de su edad, por lo que empezaron a sospechar que su madre le habría proporcionado deliberadamente una sobredosis de sal.

Tras la voz de alarma de los pediatras, la policía investigó la vivienda de Lacey y encontró numerosas bolsas de comida con alto contenido en sodio. Además, los vecinos aseguran que la madre llevaba una vida muy extraña.

Tras la muerte del niño, la policía cogió comida, el móvil y el portátil de la casa de Spears. También interrogaron a sus amigos y familia y obtuvieron registros médicos anteriores de Garnett al descubrir que había sido hospitalizado 23 veces durante su corta vida.

Durante la investigación, un vecino señaló que cuando su hijo estaba agonizando, Lacey le pidió que fuera a su casa y encontrase una de las bolsas de alimentación del niño, que supuestamente contenía una gran cantidad de sodio. El vecino indica que inicialmente lo hizo, pero que llamó a la policía y la devolvió cuando supo las circunstancias que rodeaban a la muerte del pequeño.

Tras la muerte de su hijo, han salido más detalles sobre el comportamiento de Lacey, que vivía en un extraño mundo de fantasía en el que se inventó un novio policía y contaba a todo el mundo que el hijo de una amiga al que cuidaba también era hijo suyo.

AGENCIAS