18 de abril de 2014 / 06:02 p.m.

Bogotá.- Aracataca, cuna del escritor colombiano Gabriel García Márquez, decretó cinco días de duelo por la muerte de su hijo ilustre, a quien desde anoche rinden tributo con banderas a media asta y vigilias.

Desde que se conoció el Jueves Santo la noticia de la muerte del Nobel de Literatura 1982 en su casa de Ciudad de México, los habitantes del pequeño poblado que lo vio nacer hace 87 años, recorren la Casa Museo y sitios que albergaron su infancia.

“El cielo tiene un color diferente, el color de tristeza”, dijo a periodistas uno de los lugareños que junto a decenas de personas se han acercado al recinto cultural de Aracataca para encender veladoras en tributo al maestro.

Al igual que en otros lugares de Colombia, desde anoche han aparecido en el pueblo textos e imágenes del más influyente escritor latinoamericano, para recordar su obra, un legado literario que será eterno e incomparable para muchos.

“Es una noticia que nos entristece porque él era nuestro referente a nivel nacional e internacional, nuestro orgullo, pero es la voluntad de Dios y hay que aceptarla”, dijo este viernes el alcalde del municipio, Tufith Hatum.

Precisamente, para rendir homenaje a su embajador, el edil anunció un decreto en el que se declaran cinco días de duelo en Aracataca, pueblo que “tuvo la suerte de parir a este gran hombre, emblema de la historia de Colombia y el mundo”, añadió.

Sus autoridades también han convocado a un oficio religioso el próximo lunes en honor al fallecido escritor, “al hombre que logró describir a los colombianos como somos, con los defectos y virtudes”, reza el texto oficial.

Aracataca, poblado del departamento caribeño del Magdalena, se prepara para recibir en el feriado de Semana Santa a muchos turistas, que tras la muerte de Gabo, se han visto atraídos por el pueblo donde nació el laureado novelista.

Algunos viajeros, en su ruta hacia balnearios como Cartagena y Santa Marta, han desviado el camino hacia la cuna del Nobel, por lo que se espera que el número de visitantes se triplique.

El peregrinaje ha incluido al puerto de Barranquilla, que consideraba a Gabo su “hijo adoptivo” y a Cartagena, donde el escritor tenía su casa de descanso, en la cual se observan flores amarillas y mensajes que dicen: “Nos vemos en Macondo”.

Notimex