28 de octubre de 2014 / 08:56 p.m.

Atlanta.-  Amber Vinson, una enfermera que fue infectada con ébola por un paciente moribundo en Dallas, está libre del virus y fue felicitada por su valor y entrega al ser dada de alta del hospital.

Otra enfermera, retenida contra su voluntad durante varios días en Nueva Jersey después de trabajar como voluntaria en África occidental, se encontraba en un "lugar no revelado" en Maine y aseguraba que las leyes de cuarentena por ébola en ambos estados son excesivamente estrictas.

Mientras los gobernantes en el mundo piden más médicos y enfermeras para el frente de lucha contra la epidemia de ébola, los trabajadores de salud en Estados Unidos están a la defensiva.

Amber Vinson, quien contrajo el mal cuando atendía a un liberiano que estaba de visita en Texas, y Kaci Hickox, quien ha demandado judicialmente las cuarentenas que imponen algunos estados a cualquiera que haya estado en contacto con enfermos de ébola, están representadas por abogados.

Llevar más voluntarios al frente es la única manera de impedir que el virus se extienda a más países del mundo, dicen los especialistas. La extensión de la epidemia sigue siendo más rápida que la respuesta y casi la mitad de los 10 mil infectados en África occidental han muerto.

El presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, dijo el martes que se necesitan al menos  cinco mil trabajadores de salud en Liberia, Sierra Leona y Guinea para combatir la epidemia. Kim se encontraba en Etiopía con el secretario general de la ONU Ban Ki-moon, quien se opone a las cuarentenas obligatorias para trabajadores sanitarios y sostiene que las restricciones a los viajes y los cierres de frontera no son una forma eficaz de combatir la enfermedad.

El doctor Bruce Ribner, infectólogo que supervisó el tratamiento de Vinson en el hospital de la Universidad de Emory, dijo que los médicos "admiran profundamente la entrega y el valor de la señorita Vinson en el cuidado de pacientes con enfermedades contagiosas graves".

Sin embargo, el viaje de Vinson a su casa para los preparativos de su boda fue uno de varios desplazamientos de médicos y enfermeras en Estados Unidos que podrían exponer a otros a la infección. Solo en Ohio, unas 150 personas estaban bajo vigilancia por haber estado en contacto o posiblemente en contacto con Vinson en una tienda y en los aviones en que viajó.

El gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, dijo que la decisión voluntaria de permanecer en casa era insuficiente, ya que los médicos y personal de enfermería habían estado en lugares públicos antes de enfermarse. Fue uno de los primeros en anunciar la cuarentena obligatoria de 21 días a quien hubiese tenido contacto con gente posiblemente infectada.

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AP