12 de enero de 2015 / 09:49 p.m.

Washington.- La Casa Blanca reconoció que se equivocó y lamentó la ausencia de funcionarios de alto nivel de la administración en la marcha del domingo en París, a la que acudieron dignatarios de 40 países, incluidos presidentes y primeros ministros.

"Debimos haber enviado a alguien de más alto perfil que la embajadora (Jane Hartley), reconoció ante periodistas el vocero presidencial Josh Earnest, quien citó "requerimientos de seguridad" como una de las razones detrás de la ausencia del presidente Barack Obama o el secretario de Estado John Kerry.

Aunque el procurador de Justicia Eric Holder se encontraba el domingo en París para atender una reunión de seguridad con funcionarios franceses, éste abandonó la capital francesa poco antes de que tuviera lugar la marcha para condenar a los ataques terroristas de la semana pasada.

La marcha fue atendida entre otros dignatarios por el primer ministro de Reino Unido, David Cameron; la canciller alemana Angela Merkel; el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu; el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, y el presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keita, entre otros.

La ausencia de Obama generó críticas en algunos círculos políticos y aún entre la prensa, aunque Earnest resistió los repetidos cuestionamientos para detallar las razones detrás de esta decisión, en la que aseguró que el mandatario no estuvo involucrado.

Empero insistió que uno de los factores centrales fueron las consideraciones de seguridad y el impacto que las medidas habrían tenido para los asistentes a la marcha -que de acuerdo con reportes de prensa concentró a más de un millón de personas- sobre todo porque se trató de un evento al aire libre.

"Cada vez que el presidente quiere atender un evento donde hay cientos de personas, eso requiere significativas y onerosas precauciones de seguridad que necesariamente tienen un impacto sobre la habilidad de quienes lo atienden", explicó.

Earnest dijo no tener dudas "que si el presidente hubiera atendido esa marcha con tan poco tiempo de anticipación, habría tenido un impacto sobre la habilidad de quienes lo atienden".

Cuando uno de los reporteros preguntó si la decisión de no enviar a un funcionario de alto nivel a París había constituido un error, el vocero aceptó la premisa, aunque evitó en todo momento emplear esta palabra.

"Lo que estoy sugiriendo es que debimos haber hecho las cosas de manera diferente, de manera que creo que tu evaluación es justa", indicó.

Con todo, Earnest insistió que pese a esta ausencia, "de lo que no debe haber dudas es del compromiso con Francia", a la vez que aseguró que para el gobierno francés el episodio no tuvo la resonancia que le han conferido algunos, aunque reconoció su peso simbólico.

FOTO Y TEXTO: NOTIMEX