Eugenia Jiménez
3 de septiembre de 2013 / 07:28 p.m.

 

Ciudad de México • Amnistía Internacional consideró que el primer informe de gobierno de la administración del presidente Enrique Peña Nieto "es muy decepcionante" para el fortalecimiento de la protección de los derechos humanos en México.

"El discurso del presidente y el informe parecen confirmar la falta de prioridad del gobierno hacia temas urgentes de derechos humanos que afectan a millones de personas en México. Es preocupante que en más de 800 páginas hay muy pocas evidencias de acciones concretas y decisivas de la administración federal al respecto", consideró esa organización.

Por ejemplo, brillan por su ausencia medidas reales para erradicar la violencia contra las mujeres, para terminar con las abusos cometidos contra migrantes en tránsito por México, para resolver la crisis de las miles de personas desaparecidas y para acabar con la impunidad por las violaciones de derechos humanos. A pesar del fuerte aumento en las denuncias de tortura y otros malos tratos en los últimos años, el documento no hace mención alguna de acciones para erradicar la práctica de la tortura.

“México se enfrenta a graves problemas de derechos humanos. Sin embargo, al leer este informe parecería tratarse otro país, donde estos problemas son marginales o no existen y por lo tanto no hay necesidad de invertir los recursos del Estado y abordarlos con seriedad” afirmó Daniel Zapico, representante de Amnistía Internacional en México.

“Si este informe es un reflejo fidedigno de las acciones tomadas y las que va a realizar la actual administración, nos enfrentamos a un panorama desolador” agregó Zapico, al indicar que las actividades enumeradas en el informe, pero sin mostrar resultados concretos, "son indicios de un gobierno que no parece tener conciencia de los problemas que enfrenta, ni estrategia ni voluntad para implementar las políticas de derechos humanos necesarias".

Y recordó que la administración del ex presidente Felipe Calderón se caracterizó por negar o minimizar la magnitud de las graves violaciones a los derechos humanos en México. Está ahora en las manos del presidente Peña Nieto tomar acciones efectivas y así demostrar que no seguirá el mismo camino que su antecesor.

Amnistía Internacional hizo un llamado al gobierno a escuchar y tomar en cuenta los reiterados aportes de las organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos, así como de organismos intergubernamentales y de las mismas víctimas y sus familias, para desarrollar e implementar las medidas concretas con el objetivo de resolver los graves problemas de derechos humanos que enfrenta México.