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11 de mayo de 2017 / 07:33 p.m.

SAO PAULO. — Brasil declaró el jueves el final de la emergencia de salud pública por el virus del zika, 18 meses después de que un aumento de casos de infección llamó la atención de todo el mundo.

El virus transmitido por un mosquito no había sido considerado una amenaza importante de salud antes de la epidemia de 2015 que reveló que el zika puede ocasionar defectos congénitos graves. Uno de esos defectos, la microcefalia, ocasiona que el cráneo y el cerebro de los bebés no se desarrollen con normalidad.

Las fotografías de niños con la malformación ocasionaron pánico en el Hemisferio Occidental y en el resto del planeta mientras la presencia del virus era reportada en decenas de países.

Muchos cancelaron viajes a zonas infectadas de zika. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y otros organismos recomendaron que las mujeres que estaban embarazadas no viajaran a áreas afectadas.

La preocupación se extendió aún más cuando funcionarios de salud dijeron que el virus además podía ser transmitido a través de contacto sexual con una persona infectada.

El temor surgió justo cuando Brasil, epicentro de la epidemia, se preparaba para ser sede de los Juegos Olímpicos de 2016, lo que alimentó preocupaciones de que la reunión deportiva pudiera ayudar a propagar el virus. Una atleta española practicante de windsurfing dijo que se infectó de zika mientras entrenaba en Brasil antes de las olimpiadas.

En respuesta a la epidemia, Brasil estableció una campaña de erradicación de mosquitos. El Ministerio de Salud señaló que esos esfuerzos ayudaron a reducir de manera importante los casos de zika; de enero a mediados de abril, el ministerio registró 95% menos casos que durante el mismo período de 2016. También ha disminuido la incidencia de microcefalia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) levantó su propia emergencia internacional en noviembre, aunque dice que el virus sigue siendo una amenaza.

"El fin de la emergencia no significa el fin de la vigilancia o asistencia" a familias afectadas, indicó Adeilson Cavalcante, secretaria de vigilancia sanitaria del Ministerio de Salud de Brasil. "El Ministerio de Salud y otras organizaciones involucradas en esta área mantendrán una política de combate al zika, dengue y chikungunya".

Las tres enfermedades son propagadas por el mosquito Aedes aegypti.

Pero la OMS ha advertido que el zika "está aquí para quedarse", aun cuando los casos hayan disminuido, y que el combate a la enfermedad será una batalla continua.

Adriana Melo, la doctora brasileña que vinculó primero el zika con defectos congénitos, dijo que el levantamiento de la emergencia era de esperarse luego de la disminución de casos.

"Lo importante ahora es que no olvidemos a las víctimas", subrayó Melo.