8 de enero de 2015 / 04:38 p.m.

EU.- La extraordinaria decisión del gobierno estadounidense de acusar a Corea del Norte del ciberataque a Sony Pictures Entertainment Inc. podría derivar en un espectáculo en los tribunales si se presentan cargos contra alguien sin lazos con el aislado país, como un empleado descontento o un pirata informático sin nexos.

Las posibles complicaciones muestran por qué las autoridades federales no suelen anunciar que han resuelto un caso antes de hacer detenciones, señalaron expertos legales.

"Una vez que el gobierno dice que tiene una buena razón para creer que lo hizo Corea del Norte, entonces hay una buena razón para creer que el acusado era un agente de Corea del Norte", dijo Jennifer Granick, directora de libertades civiles en el Centro Stanford para Internet y Sociedad.

Durante semanas, las autoridades estadounidenses culparon de forma clara a Corea del Norte por el ataque informático, citando semejanzas con otras herramientas desarrolladas por el país asiático en líneas concretas de código informático, algoritmos de cifrado y métodos de borrado de datos.

El gobierno de Obama volvió a insistir en su certeza la semana pasada, al anunciar una nueva ronda de sanciones contra Corea del Norte que según las autoridades, será sólo un primer paso en la represalia.

El director del FBI, James Comey, dijo en una conferencia de ciberseguridad el miércoles en Nueva York que los piratas informáticos "se volvieron descuidados" y, accidentalmente, enviaron directamente mensajes que podían ser rastreados a direcciones de internet empleadas exclusivamente por Norcorea. Comey añadió que los atacantes habrían intentado utilizar servidores proxy o intermedios, un elemento común empleado por los hackers para disfrazar sus identidades y despistar a los investigadores escondiendo su localización real.

"Cometieron un error", dijo Comey. "Dejó muy claro quien estaba haciéndolo".

A pesar de que el FBI ha mantenido en repetidas ocasiones que no hay pruebas creíbles que sugieran que el responsable sea otro que Corea del Norte, esto no ha frenado a los escépticos que desafían las conclusiones del gobierno y se plantean si piratas informáticos o alguien dentro de Sony podrían ser los culpables en lugar de — o quizás junto con — el país asiático. Al menos una empresa sostiene que identificó a un grupo de individuos que dice podrían haber atacado las redes de la empresa.

Comey dijo que solo el FBI tiene la perspectiva completa, pero el gobierno estadounidense se ha aferrado a un rechazo a desvelar información sensible que aunque podría convencer a los escépticos, podría también desvelar secretos de inteligencia sobre cómo el país observa en secreto a Corea del Norte.

"Ellos no tienen todos los datos que tengo yo, no ven lo q yo veo", dijo.

De todos modos, la acusación pública fue excepcional considerando que los agentes federales declinan normalmente comentar cualquier investigación en marcha, especialmente en casos de ciberseguridad donde es considerablemente difícil culpar a alguien. Pero es incluso menos habitual que un presidente realice acusaciones públicas antes de un arresto. En una conversación con periodistas solo una semana antes de los comunicados del ejecutivo de Obama, el director del FBI dijo aunque los investigadores no habían terminado de peinar todas las pruebas hasta llegar al punto de poder decir con certeza quién era el responsable.

"La tentación de entrar en el tipo de política global que rodea a este solitario país seguramente sea demasiado grande para resistirse", dijo el profesor de la Escuela de Derecho de Harvard Lawrence Lessig.

No está claro si algún individuo, en Norcorea o algún otro sitio, estaría implicado en el ataque a Sony. Las investigaciones de delitos cibernéticos son un reto, especialmente cuando se realizan en el extranjero. Cinco militares chinos fueron acusados en mayo por cargos de ciberespionaje corporativo, pero ninguno ha comparecido ante un tribunal estadounidense.

En este caso, si alguien fuera del gobierno de Corea del Norte terminase acusado, los abogados que lo representarían podrían pedir acceso a todas las pruebas no públicas que apuntan a Norcorea como material potencialmente exculpatorio. El gobierno se arriesgaría a revelar fuentes y métodos sensibles sobre los norcoreanos si comparte esas pruebas durante el proceso. Si se niega a entregar el material, el gobierno se enfrentaría a la petición de la defensa para que se desestime la acusación, dijo Granick.

Si el gobierno acusase a alguien que no sea Corea del Norte, un abogado defensor podría fácilmente "ponerse de pie y decir: 'Pero eso no es lo que dijeron antes. Dijeron que era Corea del Norte''', dijo Lessig.

Dados los riesgos en la revelación de pruebas, las declaraciones públicas fueron una "jugada audaz" que podría sugerir que el gobierno actuó con prisa — o que tiene un caso mucho más fuerte que lo que se ha hecho público, dijo Tor Ekeland, un abogado de Nueva York entre cuyos clientes hay un hombre acusado de obtener ilegalmente el acceso a los servidores de AT & T y el robo de las direcciones de correo electrónico de más de 100 mil usuarios de iPad.

"Eso es lo que me hace pensar que tienen alguna pieza determinante que no han revelado", dijo.

FOTO Y TEXTO: AP