AP
21 de mayo de 2015 / 11:18 a.m.

Goleta.- El gobernador de California, Edmund Brown, declaró en emergencia la zona turística de la costa del Pacífico cercana a Santa Bárbara tras la ruptura de un oleoducto.

Se estima que se derramaron al menos 400 mil litros de petróleo, de los cuales 80 mil han ido al océano.

"Vamos a hacer todo lo que sea necesario para proteger la costa de California", aseguró Brown.

Mientras tanto, operarios retiraron, despegaron y aspiraron más de 22 mil litros de petróleo de un vertido que se extiende 14 kilómetros mar adentro en la costa de California en labores de limpieza que duran ya más de 24 días, dijeron funcionarios, pero esta cantidad es sólo una parte de la pegajosa sustancia que salió de un oleoducto roto.

Rguladores federales estaban investigando el derrame mientras trabajadores en equipos de protección utilizaban palas y rastrillos para retirar el lodo negro de las playas, y barcos colocaban protecciones para intentar contener dos manchas frente a la costa de Santa Bárbara.

El presidente ejecutivo de la empresa que gestiona el oleoducto, Plains All American Pipeline LP, visitó el lugar del derrame el miércoles y pidió disculpas por el incidente.

"Lamentamos profundamente, profundamente que se haya producido este incidente", dijo el presidente y CEO de la compañía, Greg L. Armstrong, en conferencia de prensa. "Pedimos disculpas por el daño que esto ha hecho a la fauna y al medio ambiente".

Armstrong dijo que la empresa tenía autorización para continuar con las operaciones de limpieza durante todo el día y prometió que los operarios "seguirán aquí hasta que todo haya vuelto a la normalidad".

El crudo fluía por la canalización a una velocidad de 54.600 galones por hora en el momento de la fuga registrada el martes, apuntó la compañía. Funcionarios de la compañía no dijeron cuánto tiempo estuvo vertiendo antes de que se descubriese la incidencia, ni discutieron otros detalles.

Reguladores federales del Departamento de Transporte, que supervisa la seguridad del oleoducto, investigan la causa del vertido, el estado de la tubería y las posibles violaciones de la regulación.

El oleoducto se construyó en 1991 y no presentó problemas previos, dijo la empresa, que agregó que la instalación fue revisada a fondo en 2012. Hace dos semanas se realizaron pruebas similares aunque todavía se desconocen los resultados.

El periódico Los Angeles Times informó que la empresa acumuló 175 infracciones de seguridad y mantenimiento desde 2006, según registros federales. Las infracciones incluyeron fallos de bombas, mal funcionamiento de los equipos, corrosión de las tuberías y errores del operador. 

Se desconoce el coste de la limpieza o cuánto tiempo durará.