AP
13 de octubre de 2015 / 06:30 p.m.

Las Vegas.- Hillary Rodham Clinton fue el lunes a la puerta de Donald Trump para burlarse del principal aspirante republicano a la presidencia de Estados Unidos, en la víspera del primer debate de precandidatos demócratas a la Casa Blanca.

La aparición del políticamente poderoso Sindicato de Trabajadores Culinarios en el ruidoso mitin fue un éxito para Clinton, haciendo ver su apoyo al influyente grupo mientras apunta como la favorita para la nominación en el Partido Demócrata. El sindicato, que representa a trabajadores de casinos y hoteles, está tratando de organizar a los empleados de hostelería e invitó a los cinco precandidatos a la ciudad para el debate y el mitin.

Clinton fue la única que acudió, ataviada con un vestido rojo que hacía juego con las camisetas carmesí del sindicato. Instó a los trabajadores a "decir 'No' a Donald Trump".

"Alguna gente dice que Donald Trump es divertido", dijo Clinton. "No creo que sea divertido cuando alguien insulta a los inmigrantes, cuando alguien insulta a las mujeres. Si va a presentarse a presidente, tiene que representar a todo el pueblo de Estados Unidos, incluyendo a los trabajadores".

El sindicato ha estado intentando organizar al hotel Trump desde hace más de un año, antes de que el multimillonario saltara a la primera línea del frente republicano con diatribas contra los migrantes en situación ilegal. El colectivo dijo que fue contactado por algunos de los 500 trabajadores de restaurantes y camareras del hotel que querían representación.

"El señor Trump dijo 'Hagamos grande a Estados Unidos''', comentó María Jaramillo, una empleada de limpieza que ha trabajado en el hotel durante seis años, durante el acto. "Los trabajadores de Trump dicen: ¡'Empieza aquí'!".

Por su parte, Eric Trump, vicepresidente ejecutivo del grupo Trump e hijo del precandidato republicano, dijo que los trabajadores en el hotel están en su mayoría contentos.

"Durante años el sindicato en Las vegas ha intentado sindicalizar este hotel, y han sido increíblemente desafortunados", dijo Trump. "Tenemos un grupo increíble de empleados que han rechazado categóricamente la sindicalización".