23 de enero de 2013 / 10:34 p.m.

 

Durango • El presidente Enrique Peña Nieto defendió la puesta en marcha de la Cruzada Nacional contra el Hambre, al señalar que no se trata de una medida asistencialista de su gobierno y advirtió que para revertir la pobreza y la desigualdad es necesario que México tenga un crecimiento económico sostenido y elevar la productividad.

"Tenemos muy claro el rumbo y hay un compromiso serio para que así sea", aseguró el titular del Ejecutivo desde la comunidad duranguense de General Máximo García, El Pino, donde entregó 10 proyectos productivos para el impulso agropecuario, como parte de la Cruzada Nacional contra el Hambre.

"Somos un país con grandes fortalezas, con enormes ventajas que tenemos que aprovechar y explotar en beneficio de todos los mexicanos, y tenemos que inducir, orientar la capacidad que debemos desarrollar, habilidades productivas para que eso detone en mayor riqueza y mayor bienestar para todas las familias".

El presidente Peña Nieto, sostuvo que se busca prestar atención prioritaria a las comunidades más necesitadas del país, donde destacan problemas como la pobreza extrema y la carencia alimentaria que enfrentan 7.4 millones de mexicanos, "los más pobres, los pobres de entre los pobres".

Acompañado del gobernador de Durango, Jorge Herrera Caldera y el secretario de Agricultura, Enrique Martínez y Martínez, defendió el programa puesto en marcha el lunes pasado en Las Margaritas, Chiapas, al destacar que no es una Cruzada asistencialista, sino una estrategia para revertir la pobreza extrema.

Durante la entrega de apoyos a productores agroalimentarios que se enmarca en las acciones de la Cruzada Nacional contra el Hambre, ante unas mil 500 personas, Peña Nieto dijo que son necesarios los esfuerzos coordinados y aglutinarlos para que no se dispersen.

"Hoy una de las asignaciones fundamentales para la transformación es elevar la productividad para el campo para que siga siendo motor para el desarrollo nacional y regional".

Durante su discurso, un grupo de mujeres demandó apoyo a estudiantes, a lo que el presidente respondió que no se trata solo de llevar alimentos a las comunidades más pobres del país, sino también, acceso a la educación.

Antes, el titular de Sagarpa, Enrique Martínez y Martínez sostuvo que se requieren tiros de precisión, pues se trata de un programa focalizado a las necesidades y eso es lo que busca la Cruzada contra el hambre a través del programa de seguridad alimentaria que atenderá a 8 mil 500 comunidades.

El gobernador duranguense, Jorge Herrera Caldera afirmó que con Enrique Peña "viene un nuevotiempo para Durango y viene un nuevo tiempo para México". Dijo que su presencia en la entidad, es el reconocimiento de que es uno de los estados que más apoyo necesita de la Cruzada Nacional contra el Hambre, que dijo, no es un programa asistencialista ni paternalista.

Al inicio del evento, el alcalde de Durango, Adán Soria le dio la bienvenida al presidente y le dijo que la entidad es la más "peñista" del país y le pidió su apoyo para el estado, por eso, "tenemos no una veladora, sino muchos cirios prendidos con la esperanza de apoyo de nuestro presidente".

Liliana Padilla