ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN
1 de junio de 2013 / 09:30 p.m.

Chilpancingo • La noche del viernes 31 de mayo, el abogado Bonifacio Montúfar Mendoza presentó su renuncia con carácter de irrevocable al cargo de secretario de Seguridad Pública Municipal en Chilpancingo.

Aunque la mañana del jueves 30 se registró un asalto que generó expectativa en la ciudad, por tratarse del robo de la nómina de 372 trabajadores, el ex funcionario aseguró que se retiró del cargo por motivos estrictamente personales.

Montúfar Mendoza permaneció en el cargo seis años al frente de la SSPM, se le designó tras el asesinato del teniente coronel retirado del Ejército Mexicano Artemio Mejía Chávez, quien fue ejecutado por un comando armado 9 de mayo de 2007.

Originario de Coyuca de Catalán, Montufar comenzó a trabajar en la policía de Chilpancingo desde 2003 cuando tenía 26 años, sin embargo fue en 2005 cuando el comandante Artemio Mejía lo nombró delegado en la barandilla número dos, que atiende las colonias ubicadas en el lado poniente de la ciudad.

En mayo de 2007, tras el asesinato del entonces director Bonifacio asumió el mando de la policía capitalina.

En octubre de 2008, tras la renovación constitucional de autoridades municipales, el ex alcalde Héctor Astudillo Flores y el ex gobernador Carlos Zeferino Torreblanca Galindo lo ratificaron en el cargo.

Lo mismo ocurrió en septiembre de 2012, cuando el actual presidente, Mario Moreno Arcos y el gobernador Ángel Aguirre le manifestaron su respaldo.

En diciembre de 2012 Montúfar sufrió complicaciones de salud y se retiró temporalmente de la SSPM para atenderse en la Ciudad de México, por espacio de un mes la dependencia quedó a cargo del comandante de la Policía Preventiva Martín Salones Álvarez.

La mañana del jueves 30 de mayo se registró un asalto en la Secretaría de Servicios Públicos Municipales y un grupo de seis hombres armados se llevó un botín de 780 mil pesos, a pesar del recurso que se manejaba cada quincena, la dependencia no tuvo el resguardo del cuerpo de seguridad pública local.

Ante los comentarios que se generaron tras el hurto, el funcionario precisó que el secretario de Servicios Públicos, Gregorio Arcos Veles tampoco requirió la vigilancia.

La noche del viernes 31 Montúfar presentó al alcalde Moreno Arcos el documento que ampara su renuncia con carácter de irrevocable, la que fue aceptada por el primer edil.

Negó que dicha decisión se haya tomado a partir del asalto, pero reconoció que después de seis años, ya era necesario oxigenar la dependencia y en su caso, atender situaciones de carácter personal, como la salud y su familia.

La mañana del sábado 1 de junio, Montúfar acudió a las instalaciones de la Policía Preventiva y se despidió de los elementos que tuvo a su cargo durante todo un sexenio, las reacciones fueron diversas.

Después, en el teatro Margarita Maza de Juárez se encontró con agentes de Tránsito Municipal y personal de Protección Civil, les agradeció el respaldo mostrado durante el tiempo en que estuvo al frente y posteriormente se retiró.

Déficit de policías

En la entrevista que otorgó, Bonifacio Montufar Mendoza reconoció que deja una corporación policíaca con déficit de personal, razón por la que el gobierno estatal recientemente autorizó la contratación de 70 elementos más.

De las 70 plazas autorizadas solamente 50 podrían utilizarse, pues es el número de aspirante que han acudido a la dependencias.

Aclara que no todos los aspirantes van a ingresar, por los requisitos que ahora plantea el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).

"Lo que pasa es que los jóvenes que física y académicamente están en condiciones de ser policías no quieren el trabajo, y los que aspiran en muchos casos no cumplen con los requisitos. Es un problema en realidad muy serio".

Advirtió que la policía preventiva en Chilpancingo podría tener información muy desalentadora en los próximos días, cuando se den a conocer los resultados de la evaluación que se aplicó al personal, ya que se tiene conocimiento de que muchos no van a poder aprobar, aunque se ha buscado la forma de que lo hagan.

De los casos complicados

A Montúfar le correspondió hacerse cargo de la SSPM en el tiempo que a Chilpancingo llegaban los efectos de la denominada Guerra contra el Crimen Organizado, declarada por el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa.

En los últimos seis años, señaló que siempre recomendó a sus elementos el procurar no llegar a las alertas solo, cuando se reportaba la circulación de camionetas con personas armadas a bordo.

Recibió los primeros reportes del asesinato cometido en agravio de Armando Chavarría Barrera el 20 de agosto de 2009, llevó el seguimiento de la desaparición de Mateo Torres Aguirre, uno de sus comandantes de la preventiva municipal y en su momento coordinó el enfrentamiento contra los asaltantes de una joyería que portaban rifles AK-47, los que fueron sometidos y entregados al Ministerio Público.

En diciembre de 2011, cuando se suscitó el desalojo de estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa dijo que al saber que había disparos decidió dejar a sus elementos completamente al margen de los hechos, con la certeza de que meter a la zona más gente armada hubiera complicado las cosas aún más.

Tendrá escolta

En la retirada, Montúfar comentó que por lo delicado del trabajo que desarrolló durante todo un sexenio, solicitará que un grupo de policías se quede con él para resguardarlo.Asegura que no tiene enemigos, pero asume que en una actividad como la que desarrolló se afectan muchos intereses, por eso es que ya solicitó al presidente Mario Moreno la asignación de un equipo reducido de seguridad.

Sobre esta petición admitió que todavía no recibe respuesta de parte del primer edil.