REUTERS
9 de mayo de 2016 / 12:02 p.m.

CLEVELAND.- La precandidata presidencial republicana Hillary Clinton y sus aliados están invirtiendo muchos recursos en estados industriales como Ohio y Pensilvania para tratar de evitar que el republicano Donald Trump, quien muy probablemente será el nominado de su partido, logre seducir a los votantes allí.

Líderes sindicales, grupos progresistas y trabajadores del Partido Demócrata dijeron en entrevistas con Reuters que tomaban seriamente la apelación de Trump a los votantes blancos de clase trabajadora y que estaban estudiando cómo responder a sus promesas de crear empleo y negociar mejores acuerdos comerciales.

El deseo de alejar al precandidato republicano del apoyo de trabajadores sindicalizados llevó incluso a un grupo organizado para respaldar a Bernie Sanders a considerar sus siguientes pasos si el senador por Vermont no gana la nominación demócrata.

"Bien podría ser nuestra tarea trabajar duro para llegar a los miembros (de sindicatos) que apoyan a Trump y comenzar un diálogo importante", dijo Rand Wilson, un firme seguidor de Sanders y portavoz del grupo.

La región industrial, que incluye a Ohio, Pensilvania, Michigan, Illinois, Wisconsin, Indiana y Virginia Occidental, ha sufrido grandes pérdidas en sectores como el automotor, del carbón y el acero que enfrentan una fuerte competencia desde el exterior.

La región, que alberga a muchos trabajadores sindicalizados, ha sido un bastión de los demócratas. Las excepciones son la socialmente conservadora Virginia Occidental, que ha votado por los republicanos en las últimas cuatro elecciones, e Indiana, que ha votado a los republicanos en sólo dos ocasiones desde 1940. Ohio ha votado por ambos partidos.

Trump ha apelado sostenidamente al apoyo de los trabajadores de cara a la elección presidencial del 8 de noviembre en la que se definirá al sucesor de Barack Obama. Ha criticado el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte y prometido desmantelar el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica.

También ha dicho que considerará elevar el salario mínimo y apoyar mayores impuestos para los ricos.