FERNANDO DAMIÁN
27 de mayo de 2013 / 11:51 p.m.

Ciudad de México • La fracción del PRD en la Cámara de Diputados demandó a la Auditoría Superior de la Federación fiscalizar el Fondo de Aportaciones a Educación Básica (FAEB) y verificar la presunta distribución de esos recursos con criterios partidistas para favorecer a entidades gobernadas por el PRI, como el Estado de México, Nuevo León y Jalisco.

En conferencia de prensa, los legisladores Carlos Reyes Gámiz y Carlos Augusto Morales alertaron sobre el colapso del sistema educativo en estados como Guerrero, Oaxaca, Puebla y Chiapas, en caso de que la fórmula de distribución del FAEB no sea rectificada.

Anticiparon la presentación de un punto de acuerdo ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión para solicitar asimismo a la Secretaría de Hacienda un informe pormenorizado sobre los criterios para el reparto del gasto educativo.

"Vamos a pedir también la intervención de la Auditoría Superior de la Federación, pues la manera en que están aplicando la fórmula afecta a estados como Guerrero, Oaxaca, Puebla, Veracruz, y beneficia a otros como el Estado de México, que es el principal beneficiario, al igual que Nuevo León y Jalisco, lo que está provocando que las desigualdades se incrementen en el país y que el proceso de polarización se incremente", puntualizó Morales.

Adicionalmente, la bancada perredista en el Palacio de San Lázaro propondrá al Consejo Rector del Pacto por México revisar la fórmula de distribución del FAEB durante las deliberaciones de las leyes reglamentarias de la reforma constitucional en materia educativa.

Como ejemplo de las afectaciones a diversos estados, los legisladores perredistas citaron el caso de Guerrero, que en 2012 recibió alrededor de 12 mil millones de pesos del referido fondo, cuando en realidad le correspondían cerca de 15 mil millones.

"De lo que estamos hablando es de que la federación está indebidamente confiscando y limitando los recursos que pertenecen a los estados de la República", acusó Reyes Gámiz.

Advirtió que la consecuencia inmediata se evidencia con grandes problemas en materia de infraestructura, equipamiento e, incluso, de incumplimiento en el pago de la nómina hacia el segundo semestre del año, como ya lo previó el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué.