27 de agosto de 2013 / 10:57 p.m.

Ciudad de México • La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal hizo un nuevo y "enfático" llamado a privilegiar el diálogo y evitar acciones que generen un clima de crispación y violencia, ante las manifestaciones y bloqueos de protesta que se han registrado en los días recientes en la Ciudad de México, por parte de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

También convocó a las autoridades a mostrar voluntad política y a los maestros a sensibilizarse ante las implicaciones de su movimiento.

Para la CDHDF, el respeto y reconocimiento de los derechos de todas y todos los ciudadanos son esenciales para la convivencia pacífica de una sociedad democrática, expuso, por lo cual planteó que el diálogo y la concertación política deben ser la vía institucional para superar las discrepancias y construir acuerdos.

"El conflicto magisterial que se ha desarrollado en la Ciudad de México no puede ni debe exceder los límites de la legalidad, ni en lo que se refiere al ejercicio de los derechos a la libre expresión y de reunión, ni en lo que toca a las acciones de la autoridad para resolver las afectaciones colaterales al mismo.

"Las y los integrantes de la CNTE tienen sin duda derecho a manifestarse y a expresarse libremente y la CDHDF debe ser garante de ello; sin embargo, esta comisión no puede ser omisa ante las múltiples afectaciones que el ejercicio de este derecho implica para las y los habitantes de la ciudad de México", agregó.

Y recordó que "los derechos de manifestación y protesta no son derechos absolutos. En una sociedad democrática hay restricciones que son necesarias y están previstas en la ley para proteger los derechos y libertades de todas las personas".

Por lo anterior, en días pasados esa comisión solicitó medidas precautorias al Gobierno del Distrito Federal, con el propósito de privilegiar los métodos de disuasión, sensibilización y diálogo para fomentar la tolerancia y el respeto entre los habitantes de la capital ante el conflicto magisterial.

Del contenido de esas medidas también se desprende que la CDHDF no se opone al uso legítimo de la fuerza; por el contrario, ha enfatizado que de ser necesario, deberá emplearse atendiendo en todo momento los principios de racionalidad, congruencia y proporcionalidad, tal y como lo señalan los artículos 1 y 21 de la Constitución y de la Ley que Regula el Uso de la Fuerza de los Cuerpos de Seguridad Pública del Distrito Federal.

En este contexto, y en el ámbito de sus atribuciones, la CDHDF exhortó al gobierno federal, al Congreso de la Unión y al gobierno capitalino a mostrar voluntad política para, conjuntamente con el movimiento magisterial, solucionar el conflicto a la brevedad.

Y a los líderes del movimiento magisterial, los conminó a sensibilizarse respecto de la cantidad y magnitud de las implicaciones que el ejercicio de su derecho ocasiona a las y los habitantes de la ciudad.

EUGENIA JIMÉNEZ