3 de mayo de 2014 / 04:13 p.m.

"Más de 2 mil 100 personas de 300 familias han muerto", dijo Nawid Forotan, portavoz del gobernador provincial.

KABUL.- Las autoridades afganas abandonaron el sábado toda esperanza de encontrar supervivientes de un deslizamiento de tierra en el remoto noreste del país, donde cifraron el número de muertos en más de 2 mil 100, mientras los esfuerzos de ayuda se centraba en los más de 4.000 desplazados.

Las autoridades expresaron su preocupación por la posibilidad de que la inestable colina que se levanta sobre la zona del desastre pueda derrumbarse de nuevo, amenazando a los miles de personas que se han quedado sin hogar y a los cientos de trabajadores de los servicios de rescate que han llegado a la provincia de Badajshan, fronteriza con Tayikistán.

"Más de 2 mil 100 personas de 300 familias han muerto", dijo Nawid Forotan, portavoz del gobernador provincial, a Reuters.

Los residentes locales y unas pocas docenas de policías, equipados con herramientas básicas, reanudaron la búsqueda con la luz del sol pero pronto se dieron cuenta de que no había esperanzas de encontrar supervivientes, sepultados en hasta 100 metros de barro.

La misión de la ONU en Afganistán dijo que la atención se centraba ahora en los más de 4.000 desplazados, bien directamente como resultado del deslave o evacuados de otros pueblos cercanos como medida de precaución.

La principal necesidad era el agua, el apoyo médico, la comida y equipos de emergencia para acampar, dijo Ari Gaitanis, portavoz de la misión de asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán.La empobrecida zona, salpicada de pueblos de casas de adobe en valles muy escarpados, se ha visto afectada por varios deslaves en los últimos años.

Cientos de casas quedaron destruidas en los deslizamientos de tierra ocasionados por las intensas lluvias, que dificultaban también las labores de rescate.

"Hemos logrado conseguir una excavadora y llevarla a la zona, pero cavar parece inútil", dijo el coronel Absul Qadir Sayad, vicerresponsable de policía de Badajshan, a Reuters.

Cientos de personas acamparon durante una noche muy fría, algunos de ellos con tiendas que les proporcionaron. Las autoridades repartían agua y comida.

Al menos 100 personas estaban siendo tratadas por médicos en un edificio considerado estable.

Reuters