Notimex
27 de septiembre de 2013 / 09:35 p.m.

México.- El secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, aseguró que la guerra contra el narcotráfico en países de la región no tiene fin, por lo que se debe abrir el debate sobre la despenalización de las drogas.

En el foro Tricameral "Nuevos Enfoques de las Políticas a de Drogas en el Mundo", el especialista chileno consideró que ello permitiría acabar con la violencia, sobre todo en los países de tránsito de enervantes.

Insulza Salinas consideró que las actuales estrategias han sido equivocadas, ya que tienen un enfoque hacia la represión, pero no se ataca el poder económico de los narcotraficantes, lo que ha derivado en una creciente violencia en la región.

Ante senadores y diputados mexicanos, así como especialistas de varios países, expuso que el Informe de la OEA en este tema señala que el negocio de las drogas genera 254 mil millones de dólares al año, con 234 millones de consumidores en el mundo, de los cuales siete por ciento son adictos.

Sobre las enormes ganancias de este negocio, puso como ejemplo que de cada 780 dólares que cuesta un kilogramo de pasta base de coca en Perú o Bolivia, ya procesado se vende el gramo en 165 dólares, por lo que su precio se incrementa en 500 por ciento.

Refirió que los países productores e incluso los consumidores tienen índices de violencia, aunque el problema más grave se da en donde se trafica, en las naciones de tránsito, por la guerra que se libra entre los cárteles por el control del mercado.

Insulza Salinas afirmó que el tráfico ilegal de drogas ha dado origen a importantes grupos económicos y organizaciones criminales, ya que con los actuales esquemas de combate, lejos de disminuir, crecen.

Existen escenarios y problemas distintos para cada países en ese tema, ya que Estados el gran consumidor de drogas, como el caso de Chile la violencia y delincuencia se ha aumentado, aunque también hay naciones con consumo bajo, como en Centroamérica, tremendamente afectados, expuso.

Otro aspecto de la guerra regional contra las drogas, dijo, es que en América de los 3.6 millones de presos, casi dos millones son por delitos relacionados con los estupefacientes.

En cuanto al lavado de dinero producto del narcotráfico, refirió que se estima en 154 mil millones de dólares anuales y la mitad de esos recursos se blanquean en el sistema financiero.

Insistió en que existe una estrategia equivocada en la región, ya que hemos combatido la criminalidad de manera insuficiente e inadecuada, con instituciones débiles, por medio de la represión, se persigue el consumo, lo cual no resuelve nada y sólo agrava el problema.

El funcionario de la OEA destacó que "todos los países estamos en el mismo barco" ante este problema, por lo que se debe cambiar la estrategia y ver a los drogadictos como enfermos y no como delincuentes.

"No hemos abogado por la legalización de las drogas sino por la despenalización al consumo", aclaró, e indicó dijo que se debe aprender de las experiencias de lugares como California, que tienen una regulación distinta en temas como la marihuana médica, con receta y donde no se penaliza al adicto.

También "hay experiencias interesantes de regulación distinta. Hay regulación que no penaliza al adicto. Tenemos que dar un tiempo al debate y a la flexibilización", puntualizó.