13 de agosto de 2014 / 05:52 p.m.

Ciudad del Vaticano.- El Papa Francisco ha contribuido económicamente con las actividades de primeros auxilios a las poblaciones afectadas por la violencia en Irak, aunque el Vaticano no especificó la cantidad exacta de su primera donación.

Esto lo confirmó el Pontificio Consejo "Cor Unum", organismo del Vaticano responsable de administrar las labores de caridad del pontífice en el mundo, que detalló algunas de las acciones realizadas por la Iglesia en territorio iraquí.

Precisó que ya desde el mes de junio se pusieron en práctica programas de asistencia humanitaria para los refugiados, a través de organismos como Cáritas Irak, y que han alcanzado a unas cuatro mil familias.

Además estableció que las autoridades vaticanas mantienen constante contacto con el patriarca de Babilonia de los Caldeos, Louis Raphael I Sako (líder de los católicos en el territorio), para conocer las necesidades inmediatas a afrontar.

Actualmente la acción humanitaria desarrollada por los organismos católicos se está concentrando en particular sobre tres áreas: el socorro de urgencia con alimentos y kits sanitarios, la educación de los niños y el apoyo psicológico.

El Papa está muy preocupado por la situación en Irak, donde el avance de las fuerzas yihadistas (el grupo radical que pretende la restauración del Estado Islámico) han puesto en jaque a cristianos e integrantes de otras minorías religiosas.

De hecho, Francisco se ha empeñado en primera persona en una estrategia de sensibilización internacional que ha incluido numerosos llamados a la paz en discursos públicos, replicados después a través de Twitter.

"Gracias a cuantos están ayudando con valentía a nuestros hermanos y hermanas en Irak", escribió el líder católico en la red social este día.

Pero su plan no se quedó sólo en las palabras. El pontífice activó a todos los representantes diplomáticos del Vaticano (nuncios) en Medio Oriente, para que hagan presente su preocupación ante los respectivos gobiernos.

Decidió enviar un delegado personal a la zona del conflicto, el cardenal Fernando Filoni (prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos del Vaticano), quien lleva también una contribución económica.

Asimismo escribió una carta al secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. La misiva, fechada el 9 de agosto, evidenció un viraje en la posición del Vaticano respecto a su línea tradicional de oponerse a cualquier acción bélica.

El Papa no sólo no condenó los ataques militares de Estados Unidos en la zona sino que avaló la necesidad de que la comunidad internacional y la ONU intervengan para frenar las violaciones a los derechos humanos cometidas por los yihadistas, entre otras decapitaciones, secuestros y entierros en fosas comunes a personas vivas.

En su texto indicó que la intervención debe respetar la Carta de las Naciones Unidas.

"El Papa en manera muy explícita pide, primero, la asistencia humanitaria inmediata y, segundo, hacer todo lo que sea posible para frenar y prevenir ulteriores actos de violencia", explicó el diplomático de la Santa Sede, Silvano Tomasi, en declaraciones a la Radio Vaticana.

"Me llamó la atención la frase que dice que la situación es tan trágica que obliga a la comunidad internacional a actuar. En la Carta de la ONU vemos, con mucha claridad, que el artículo 42 dice que la comunidad internacional es responsable de proteger –incluso con la fuerza- lo que no puede ser hecho por el estado local", agregó.

Tomasi abundó que esta acción internacional es válida cuando se intentaron todos los caminos del derecho, del diálogo, de la negociación, para evitar males como los que se ven en el norte de Irak en estos días.

"Pero es claro que 'con la fuerza' debe ser la última solución, el último paso. En este momento se está llevando a cabo un intento, existe una acción específica de ayuda en parte, según esta solicitud y este mecanismo previsto por las Naciones Unidas. Veremos cómo se desarrolla la situación", apuntó.

El observador permanente del Vaticano ante las Naciones Unidas en Ginebra se refirió, con estas últimas palabras, a la acción militar estadunidense y advirtió que ahora es necesario actuar "con decisión" para que no se repitan episodios como el genocidio en Rwanda.

FOTO: Especial

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