Reuters
15 de mayo de 2015 / 10:22 a.m.

Bujumbura.-Las autoridades de Burundi detuvieron el viernes al líder de un fallido golpe de Estado, dijo el portavoz del presidente Pierre Nkurunziza, pero manifestantes antigubernamentales dijeron que volverán a las calles, preparando el escenario para más enfrentamientos.

El mayor general Godefroid Niyombare fue capturado dos días después de anunciar que Nkurunziza había sido derrocado, dijo el portavoz presidencial Gervais Abayeho.

"Ha sido arrestado. No se rindió", dijo Abayeho a Reuters. Más temprano, el portavoz había dicho que otros tres generales habían sido detenidos, pero que Niyombare estaba fugado.

Consultado sobre qué va a pasar con los responsables del golpe, Abayeho dijo que "serán juzgados".

Abayeho agregó que el presidente estaba regresando a la capital Bujumbura desde su provincia. Funcionarios habían informado que el mandatario había vuelto el jueves a Burundi tras participar en una cumbre en Tanzania.

El intento de derrocamiento del presidente se produjo tras más de dos semanas de violentas manifestaciones de opositores, que sostienen que Nkurunziza violó la Constitución y un acuerdo de paz que puso fin a una guerra civil en 2005 al buscar un tercer período de Gobierno.

"Las protestas para rechazar un intento por un tercer período para Nkurunziza continuarán", dijo Gordien Niyungeko, subjefe de Focode, uno de los 300 grupos de la sociedad civil que respaldan las protestas. "Nuestro movimiento no tuvo nada que ver con el intento de golpe de Estado", agregó.

Durante las últimas semanas de protestas, la policía fue vista disparando a los manifestantes. Activistas dicen que más de 20 personas murieron pero los oficiales niegan haber disparado o matado a opositores.

Hasta el momento, los enfrentamientos en la capital han estado impulsados mayormente por una lucha de poder y no por una rivalidad étnica. Pero diplomáticos dicen que si la violencia continúa hay más posibilidades de que viejas heridas étnicas vuelvan a abrirse.