FERNANDO DAMIÁN , ISRAEL NAVARRO
1 de septiembre de 2013 / 06:58 p.m.

Ciudad de México • El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, reafirmó la disposición de su bancada al diálogo sobre la reforma educativa, pero advirtió que "el debate parlamentario no puede estar sujeto a una imposición por parte de quienes piensan que el único acuerdo válido es el que corresponde a su posición y su razón, como tampoco es admisible secuestrar al Congreso y el espacio público para intentar impedir el trabajo legislativo".

 

Subrayó que los diputados priistas perseverarán en el diálogo con tolerancia y sensibilidad, pero sin desviarse del objetivo central de la reforma educativa, ni del principio fundamental de establecer mecanismos de evaluación para elevar la calidad de la educación de los niños y los jóvenes del país.

 

"Seguiremos dialogando y escucharemos hasta alcanzar el punto de las decisiones legítimas y de consenso en materia de evaluación educativa, porque la democracia y la tolerancia no están reñidas con la firmeza y el cumplimiento de las responsabilidades públicas", puntualizó Beltrones.

 

En su comunicado de prensa semanal, el legislador sonorense dijo que siempre serán bienvenidos quienes deseen dialogar en beneficio de la calidad educativa y presenten planteamientos concretos, pues el proceso legislativo se enriquece con propuestas precisas.

 

No obstante, indicó, "sabemos bien que toda transformación de profundo aliento afecta intereses y genera la resistencia de quienes desean conservar el estado actual de las cosas".

 

Por ello, Beltrones sostuvo que la bancada priista en el Palacio de San Lázaro desahogará de manera responsable la Ley General del Servicio Profesional Docente, y con ello permitirá al gobierno federal garantizar la calidad de la enseñanza del magisterio nacional, representado tanto por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación como por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

 

Remarcó que su grupo parlamentario estará atento a que el gobierno federal cumpla su obligación de garantizar la calidad de la educación y de proveer lo necesario para revisar el modelo educativo, incluyendo los planes y programas de estudio y los materiales y métodos educativos, tal como señala el artículo décimo segundo transitorio de la Ley General de Educación.

 

"¿Quién puede dudar de la necesidad imperativa de modificar una realidad que excluye actualmente a más de 7 millones de jóvenes de la escuela y, en consecuencia, del mercado laboral? Sin evaluación ni calidad, la educación seguirá perpetuando la desigualdad social y la marginación", arengó Beltrones.