14 de enero de 2015 / 10:09 p.m.

MONTERREY.- "El problema no es el islam, sino el terrorismo", afirmó el presidente de Francia, Francois Holland, días después del ataque a la revista semanal Charlie Hebdo. La revista es conocida por publicar sátiras provocadoras y ofensivas contra los musulmanes y también para los católicos como una  portada que mostraba a las tres personas de la Santísima Trinidad sodomizandose entre sí. También ha publicado fuertes cartones contra políticos mundiales.

En el Corán, libro sagrado de los musulmanes (así llamados los seguidores del Islam) no existe prohibición expresa de hacer imágenes del profeta Mahoma, sin embargo, los líderes religiosos no permiten que se hagan dibujos o ilustraciones del profeta ya que no quieren que se divinice y adore al fundador del islamismo, que es un ser humano, sino a Alá quien es Dios.

Las autoridades francesas consideran que el ataque al semanario Charlie Hebdo fue perpetrado por radicales islamistas enfurecidos por la publicación de caricaturas satíricas del profeta Mahoma. La imagen del fundador del Islam, sean formales o en son de burla, están prohibidas entre los seguidores de esta religión.

La prohibición de retratar al profeta Mahoma comenzó como un intento de combatir la idolatría, que estaba muy difundida en la cuna árabe del islam. Pero en años recientes, esa prohibición ha adoptado una faceta letal.

Uno de los principios esenciales del islam es que Mahoma era un hombre, no Dios, y que personificarlo podría provocar que se adore a un humano y no a Alá.

En las mezquitas sunitas, la variante más grande de la religión, no hay ninguna clase de imágenes de personas. Los espacios a menudo se decoran con versículos del Corán, el libro sagrado de los musulmanes.

En el Corán "no hay una declaración del profeta en la que solicite que no se registre su imagen".

Los pasajes relativos a la prohibición de crear imágenes de los profetas provienen del hadiz, un registro de los dichos del profeta Mahoma y sus compañeros más cercanos. El hadiz se considera secundario al Corán en cuanto a autoridad textual, pero los relatos, a menudo contradictorios, han causado siglos de debates dentro de la umma o comunidad musulmana.

Los estudiosos de la religión dicen que la oposición musulmana a la representación de Mahoma generalmente no se violó en los primeros siglos porque había gran distancia entre gran parte del mundo musulmán y Occidente, situación muy diferente en los tiempos actuales.

FOTO: Especial

MANUEL GONZÁLEZ