AP
6 de octubre de 2015 / 12:30 p.m.

Sao Paulo.- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, redujo el viernes el tamaño de su gabinete y anunció recortes de gastos para apuntalar los intentos de su gobierno para introducir reformas fiscales.

Los cambios también parecen encaminados a obtener apoyo político en el Congreso para contener los esfuerzos para destituirla.

Aunque el gabinete fue reducido de 39 a 31 miembros, Rousseff no modificó al equipo económico que encabeza el ministro de Finanzas, Joaquim Levy, quien está batallando con la recesión.

Rousseff dijo que el Ministro de Defensa, Jacques Wagner, se convertirá en el nuevo líder de su gabinete. Se cree que él tiene mejores relaciones con los legisladores que el saliente Aloizio Mercadante, quien fue movido al ministerio de Educación.

Wagner es ex gobernador de Bahía, estado al noreste del país, y aliado cercano del predecesor y mentor de Rouseff, el ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva.

"Es casi seguro que esto detendrá cualquier proceso de impugnación en el corto plazo, pero tenemos que ver qué tan bien serán implementadas esas reformas", opinó Luciano Dias, analista del Instituto de Estudios Políticos en Brasilia.

Además para consolidar los ministerios, Rousseff anunció un recorte del 10 por ciento en los salarios de los ministros, 20 por ciento en los gastos de los ministerios, la eliminación de 3 mil 000 puestos y límites en los gastos de telefonía celular y viajes.

El gobierno ha estimado que estas medidas ahorrarán alrededor de 50 millones, apenas una pequeña parte del presupuesto que Rousseff solicitó al Congreso en agosto, con un déficit integrado de alrededor de 10 billones.

Al otorgarle al Partido Movimiento Democrático, conocido como PMDB, un séptimo puesto en el gabinete, Rousseff busca asegurar el apoyo del partido para las reformas fiscales y bloquear los esfuerzos de algunos congresistas por iniciar el proceso de destitución.

El PMDB es el partido político más grande de Brasil y controla las dos cámaras del Congreso. Ha sido crucial para manteen en operación la coalición de gobierno liderada por el partido de Rousseff, el los Trabajadores, desde 2003.

Rousseff nombró al congresista del PMDB, Marcelo Castro, para encabezar el ministerio de salud, el cual tiene el mayor presupuesto de la administración federal. Reemplaza a Arthur Chioro, del Partido de los Trabajadores.

"Rousseff está desesperada por frenar el proceso de destitución. Esa es la razón por la que nombró a miembros del PMDB", comentó David Fleischer, profesor emérito de ciencias políticas en la Universidad de Brasilia.