18 de junio de 2014 / 09:52 p.m.

Santa Fe— La cantidad de licencias de conducir emitidas de primera vez a inmigrantes sin permiso para estar en el país disminuyeron casi un tercio en el último año, aunque Nuevo México no ha modificado su política para otorgar ese documento, según estadísticas.

El marcado descenso ocurre en medio de los infructuosos intentos que la gobernadora republicana Susana Martínez ha efectuado durante cuatro años para derogar la ley estatal que autoriza la emisión de licencias a extranjeros al margen de su condición migratoria. Martínez busca la reelección.

Según una revisión de las estadísticas estatales que hizo The Associated Press, la cantidad de licencias emitida por primera vez bajó 31% entre el 2012 y el 2013.

La cantidad de licencias emitidas durante el primer trimestre de 2014 bajaron casi un tercio en comparación con el mismo período del año anterior.

No hay una explicación clara sobre esta tendencia, aunque el número de licencias emitidas ha declinado desde que dejó el cargo el gobernador republicano Bill Richardson a finales de 2010. Richardson promulgó la ley en el 2003.

Martínez dijo que su gobierno no ha modificado su política de examinar detenidamente las solicitudes de licencia en los últimos 12 meses. Sin embargo, sostuvo que la baja es atribuible a la disposición del estado de enjuiciar a quienes intenten obtener los documentos de manera fraudulenta.

"La ley se hizo para las personas que viven aquí. Cuando alguien llega de otro país para cometer un delito aquí, creo que el mensaje es que no vamos a aceptarlo", declaró Martínez el martes en una entrevista.

El estado ha enjuiciado a miembros de lo que considera redes delictivas que ayudan a inmigrantes a obtener la licencia en Nuevo México. En abril fueron presentadas acusaciones contra dos inmigrantes que viven en Nueva York que intentaron obtener licencias en Nuevo México tras responder a un anuncio publicado en un periódico de Nueva York y pagar 1.500 dólares cada uno para obtener los documentos necesarios.

Marcela Díaz, activista de los derechos de los inmigrantes, descartó que el combate al fraude de documentos sea la razón de la baja en el número de licencias emitidas y más bien lo atribuyó a la debilidad de la economía en el estado.

"Si uno no tiene empleo en Nuevo México no se muda a ese estado", dijo Díaz, directora ejecutiva de Somos un Pueblo Unido, grupo de Santa Fe que se opone a cualquier iniciativa para cancelar la emisión de licencias de conducir a los inmigrantes no autorizados.

Los estados de Washington y Nuevo México tienen desde hace mucho tiempo las leyes de licencia de conducción más amplias de la nación porque permiten a los inmigrantes no autorizados y los que no tienen un número de Seguro Social obtener el mismo documento que cualquier ciudadano estadounidense.

Sin embargo, la baja en el número de licencias emitidas en Nuevo México es mayor que en Washington, que registró el año pasado una declinación de 7% en la cifra de documentos emitidos a personas que carecen de número de Seguro Social, según los registros del Departamento de Licencias del estado.

Once estados y el Distrito de Columbia han promulgado recientemente leyes para emitir la licencia a inmigrantes que viven sin autorización en el país, según la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales. Sin embargo, la mayoría de las nuevas leyes estatales no estaban en vigencia el año pasado.

En Nuevo México se emitieron en el 2013 licencias a 5.160 extranjeros, una baja en comparación con las 7.469 del año anterior. El número licencias renovadas se mantuvo relativamente estable, con una declinación de apenas 1% el año pasado.

Martínez sostiene que el sistema en vigor debe eliminarse porque representa un peligro para la seguridad debido a los inmigrantes que vienen de otros lugares a Nuevo México en busca de una licencia de conducir porque afirman que son residentes. Más de 100.000 licencias fueron emitidas a extranjeros desde el 2003.

Sin embargo, los esfuerzos de la gobernadora han fracasado en la Legislatura estatal, de mayoría demócrata. Los partidarios sostienen que la ley mejora la seguridad pública porque permite que los inmigrantes sin permiso compren seguro de automóvil y se les incorpora a la base de datos de licencias del gobierno. Los partidarios también afirman que esos inmigrantes necesitan dirigirse legalmente en auto a sus trabajos y llevar a sus hijos a la escuela.

FOTO: Reuters

AP