MULTIMEDIOS DIGITAL
24 de febrero de 2016 / 07:20 a.m.

Las Vegas.- Ayer por anoche la cuidad que nunca duerme vivió un show distinto a los que suele albergar. El protagonista fue el precandidato presidencial Donald Trump, que cautivó a sus seguidores en la capital de la diversión en Nevada.

Suena "Sirius", de The Alan Parsons Project, pero no para la presentación de un equipo de la NBA, sino para recibir al polémico comisario del Condado de Maricopa (Arizona), Joe Arpaio, azote de los inmigrantes ilegales.

"Trump es el mejor candidato para América. Espero que la gente lo convierta en el próximo presidente de Estados Unidos", afirmó Arpaio ante unas 5 mil personas.

Con una hora de retraso, apareció el magnate en escena. Dio unos pocos pasos, y saludo al público antes de deslizarse por una plataforma con la soltura de Mick Jagger. Gesticulo, exagero,bromeo, descalifico e incluso insulto.

"A gente así la sacaban en camilla en el pasado", dijo después de que una persona fuera expulsada del recinto tras manifestarse en su contra. "Me dan ganas de darle una piña en la cara", añadió. El público ríe a carcajadas.

"El Vaticano tiene unos muros muy grandes. Me gustaría usarlos como modelo para el mío. Quiero hacerlo más alto que la Gran Muralla China", manifestó, reavivando su polémica con el papa Francisco de la semana pasada.

Y así, tras una hora de proclamas sobre seguridad, el desempleo considera que la tasa real se aproxima al 25 %, "el fracaso" de la reforma sanitaria de Barack Obama y la lucha contra el grupo terrorista Estado Islámico -"no se les hace frente, se los destruye". 

"Mejor que se preparen. Vamos a ganar tanto que se van a aburrir de ganar", finalizó.