AP
16 de diciembre de 2015 / 09:33 a.m.

Río de Janeiro.- Los Juegos Olímpicos del año próximo no harán sino profundizar las diferencias entre los ricos y los pobres en Río de Janeiro, una ciudad donde existe ya una marcada desigualdad social, consideró un experto en planificación urbana.

Orlando Santos Jr., de la Universidad Federal de Río de Janeiro, ayudó en la elaboración de un reporte de 190 páginas, el cual menciona una serie de abusos relacionados con los Juegos y cuestiona el legado que éstos dejarán para los 12 millones de habitantes de la ciudad.

“Río es ya una ciudad muy desigual”, dijo Santos. “Después de los Juegos será todavía más inequitativa y segregada. Habrá más riqueza en algunas zonas pero ninguna mejora para la mayoría de la gente”.

Una portavoz del gobierno de Río rechazó los hallazgos del estudio, pero reconoció que los funcionarios de la ciudad no han revisado el reporte en su totalidad y se negó a emitir más comentarios.

En un correo electrónico, el gobierno de la ciudad afirmó que los proyectos de transporte construidos para los Juegos Olímpicos, una ampliación del tren subterráneo y la implementación de autobuses de alta velocidad, reducirán los tiempos de desplazamiento de muchas personas hacia sus centros de trabajo.

El ayuntamiento señala que “debido a las Olimpíadas”, Río de Janeiro ha sido capaz de mejorar la educación, la atención a la salud y la vivienda.

Ha insistido en que, de los 38 mil 700 millones de reales (10 mil millones de dólares) que conforman el presupuesto total de los Juegos, un 57% corresponde a fondos privados y 43% a dineros públicos.

El reporte titulado “Olimpíadas de Río 2016, los Juegos de la Exclusión”, sugiere aspectos que el Comité Olímpico Internacional, con sede en Suiza, debería monitorizar.

La semana pasada, el propio presidente del COI, Thomas Bach, dijo que el organismo comenzaría a auditar el dinero que entrega a las organizaciones deportivas. Entre esos fondos estarían incluidos los mil 500 millones de dólares entregados a los organizadores de Río para preparar los primeros Juegos Olímpicos que se realizarán en Sudamérica.

El informe, por parte del “Comité Popular para la Copa del Mundo y las Olimpíadas”, aborda aspectos relacionados con la seguridad, la violencia policial, el transporte, el gasto público y la vivienda.

PRESUPUESTO

El informe rechaza las aseveraciones del gobierno de la ciudad en el sentido de que buena parte del dinero para los Juegos Olímpicos procede de fuentes privadas. Concluye que el 62% corresponde a fondos públicos, y cita documentos de la Autoridad Pública Olímpica, una agencia en la que participan los tres niveles del gobierno para supervisar el gasto relacionado con Río 2016.

El reporte señala que el sector privado paga menos del 38% de los costos de los Juegos —no el 57%, como sostiene el alcalde de Río, Eduardo Paes.

Indica que la contabilidad de la ciudad presenta “omisiones de costos directamente asociados” con la realización de los Juegos.

“En la estructura actual de financiación creada por el COI, los Juegos Olímpicos no son buenos en la promoción de la justicia social”, sentenció Santos. El COI “es un negocio de miles de millones de dólares, lo que está bien, pero el negocio debe servir también para un interés más amplio del pueblo brasileño”.

DESAHUCIOS

Con base en información proporcionada por el ayuntamiento de Río, el reporte afirma que 22 mil 059 familias han perdido sus hogares (un total de 77 mil 206 personas) entre 2009 y 2015, a partir de proyectos de infraestructura relacionados con el Mundial del año pasado y los Olímpicos de 2016. El reporte estima que “al menos 4 mil 120 familias han sido desalojadas y 2 mil 486 enfrentan amenazas de desahucio por motivos directa o indirectamente relacionados con el proyecto olímpico”.

El ayuntamiento insiste en que la mayoría de los desahucios no se relaciona con el suceso deportivo.