26 de febrero de 2014 / 05:21 p.m.

Roma.- Un total de 128 mujeres de entre 15 y 89 años de edad fueron asesinadas en Italia durante 2013 por sus maridos, compañeros o algún familiar, según el reporte anual de la organización “Teléfono Rosa”.

Titulado “Las voces secretas de la violencia 2013”, el informe analizó datos de mil 504 mujeres víctimas de violencia de género que pidieron ayuda a esa organización y de dos muestras de mil 290 italianas y 214 extranjeras.

“Los resultados dentro de una situación que permanece sin cambio a través de los años evidenciaron un aumento de la edad promedio de las víctimas, con un aumento de la franja de quienes tienen entre 45 y 54 años, que en 2012 representaba el 25 por ciento de las víctimas y en 2013 el 28 por ciento”, indicó.

Sin embargo, resaltó que por primera vez desde 2006, el año pasado hubo 15 víctimas de edad inferior a los 15 años.

Dijo que entre las extranjeras que sufren violencia, dos de cada tres tienen entre 25 y 44 años de edad, mientras que la edad de los victimarios se ha incrementado, con un 17 por ciento de ellos que tiene entre 55 y 64 años de edad y el 10 por ciento con más de 65.

Sin embargo, apuntó que el 58 por ciento de los agresores se ubicó entre los 35 y los 54 años de edad y el 15 por ciento tiene menos de 34.

Los datos presentados por Teléfono Rosa invalidaron el prejuicio de que la violencia de género es privativa de personas con escasa cultura y educación, pues demostraron que el 21 por ciento de las víctimas son mujeres con licenciatura y el 53 por ciento tiene un diploma de educación media superior.

El reporte subrayó que no existen diferencias de escolarización significativo entre mujeres italianas y extranjeras víctimas de violencia de género.

“La violencia de género no debe ser detectada solamente en contextos sociales de degradación y no basta la emancipación cultural para proteger a las víctimas potenciales”, consideró.

No obstante, resaltó que la expulsión de las mujeres del mercado laboral conlleva el hecho de una mayor fragilidad psicológica y económica, pues las víctimas suelen quedar ligadas a su victimario por necesidad de supervivencia.

En lo que se refiere al nivel educativo de los agresores, el reporte refirió que el 64 por ciento tiene un grado de instrucción entre medio y alto y que el 17 por ciento son empleados, el 16 por ciento obreros y el 13 por ciento profesionistas.

Notimex