NOTIMEX
3 de enero de 2016 / 08:21 a.m.

Teherán.- La ejecución del prominente clérigo chií Nimr al-Nimr, en Arabia Saudita, desató la ira de los iraníes y de su líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei.

La muerte del clérigo va más allá de la ejecución de un acusado de terrorismo, es una afrenta a los chiíes por parte de los sunitas, que enfrenta a las dos ramas del islam.

Por lo que el líder iraní condenó este domingo la ejecución señalando que al-Nimr, "ni invitó a la gente a tomar las armas ni albergaba tramas ocultas. Lo único que hizo fueron críticas públicas.

La ejecución de al-Nimr no solo ha provocado fuertes reacciones en la provincia oriental de Arabia Saudita, sino también en toda la región y especialmente en Irán, lo que agrava aún más el conflicto sectario entre chiíes y suníes.

En represalia, la embajada de Arabia Saudita en la capital iraní fue atacada la madrugada de este domingo por manifestantes que protestaban por la ejecución del clérigo chiíta Nimr Baqer al Nimr, junto a otras 46 personas.

Videos que circularon en las redes sociales mostraban a numerosos manifestantes que irrumpieron en la sede de la embajada y le prendieron fuego, mientras otras imágenes mostraban oficinas destruidas por los inconformes.

Según un despacho de la cadena árabe de noticias Al Yazira, unos mil manifestantes se dieron cita afuera de la embajada saudita en Teherán, en torno a la cual fueron desplegadas fuerzas especiales de la policía iraní desde la noche del sábado.

El clérigo, considerado uno de los líderes de la Primavera Árabe de 2011, desató la ira de la comunidad chiíta en Líbano, Irak, Yemen y sobre todo Irán, el enemigo declarado de Arabia Saudita.

Riad ejecutó a Al Nimr este sábado junto a otras 46 personas bajo los cargos de terrorismo, desobediencia civil y apostasía.

La ejecución del clérigo complica más la relación de Arabia Saudita con el gobierno que encabezan los chiíes en Irak. El viernes, la embajada saudí en Bagdad había vuelto a abrir sus puertas por primera desde hace casi 25 años.