17 de enero de 2015 / 09:27 p.m.

McAlester.- Oklahoma ejecutó al afroamericano Charles Frederick Warner, de 47 años, por la violación y homicidio de una niña de 11 meses en 1997, la primera pena de este tipo en el estado tras una polémica sobre el castigo capital.

La pena de muerte en Oklahoma entró en un paréntesis de 10 meses luego de la fallida ejecución, en abril pasado, del homicida convicto Clayton Lockett, que abrió una investigación y cambios en el procedimiento.

Warner fue ejecutado mediante una inyección de tres drogas letales en la prisión estatal en McAlester, sureste de Oklahoma.

Lockett convulsionó violentamente, se quejó y se retorció tras el coctel letal. Funcionarios carcelarios suspendieron el procedimiento de ejecución luego de que transcurrieron varios minutos sin que ninguna de las drogas 'tuviera el efecto deseado'.

Lockett sufrió luego un ataque al corazón y fue declarado muerto poco más de una hora de que iniciara el proceso.

La fallida ejecución de Lockett reactivó el debate sobre la pena de muerte y forzó a la gobernadora de Oklahoma, Mary Fallin, a suspender las ejecuciones hasta que se determinaran las causas.

Una investigación reveló que una obstrucción intravenosa y la falta de capacitación de quienes conducían el procedimiento, fueron la causa de la polémica muerte y no los fármacos.

Las autoridades dispusieron que en la ejecución de Warner se incrementara cinco veces la dosis de drogas letales. 

FOTO Y TEXTO: AP