16 de enero de 2013 / 02:09 p.m.

Casi un mes después de que anunció su “resistencia civil pacífica” en repudio a la reforma educativa que aprobó el Congreso de la Unión, la lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, reapareció públicamente y robó cámara al gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, en su segundo informe de actividades.

La Maestra hizo acto de presencia en uno de los bastiones más arraigados del magisterio que ella representa y no lo hizo sola, a su lado, siempre estuvo su hija, la senadora de Nueva Alianza Mónica Arreola; el líder de ese partido, Luis Castro, y el secretario general del SNTE, Juan Díaz.

El lugar que tuvo en el segundo informe era de honor, apenas a dos asientos de “la estrella del día”: Moreno Valle. Al inicio del acto estuvo junto al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, con quien apenas cruzó algunas palabras.

Los minutos corrían y Elba Esther Gordillo se mantuvo atenta, pero nunca se quitó los lentes oscuros.

A la mitad del informe, el mandatario estatal agradeció la tardía presencia del presidente del Senado, el panista Ernesto Cordero, quien tomó su lugar junto a La Maestra.

Mientras otros invitados no paraban de hablar, en las seis pantallas se veía a un Ernesto Cordero serio y una Elba Esther Gordillo atenta al discurso, los presentes aseguran que solo se saludaron.

“"Cordero no se despidió porque tenía que volver a la Ciudad de México a recibir al presidente (Enrique) Peña Nieto y salió poco antes de concluir"”, aseveraban sus cercanos.

Cuando llegó el momento en que el gobernador Rafael Moreno Valle tocó el tema de la educación, se mostró el músculo del gremio magisterial, los maestros de las diferentes secciones comenzaron a gritar “"SNTE, SNTE, SNTE”".

Al finalizar el acto Elba Esther Gordillo tomó del brazo a su fiel escudero, Juan Díaz, y recorrió el pasillo principal, se sabía el centro de atención: su víctima fue el gobernador de Chihuahua, César Duarte, quien daba una entrevista a diferentes medios, pero cuando pasó la lideresa lo dejaron hablando solo.

"“¡Maestra, maestra!"”, clamaban los reporteros para que se acercase a declarar, pero con una sonrisa dijo: “"Hoy no, es su día (del gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle), es el informe. Él es la estrella...”", mientras extendía la mano y se retiraba.

— ISRAEL NAVARRO