10 de octubre de 2014 / 12:30 a.m.

Madrid.- El diario español El País, dio a conocer este jueves que la enfermera contagiada de ébola en España, Teresa Romero, de 44 años, se encuentra grave de salud y su estado sigue empeorando.

Aislada en una habitación de la sexta planta, señala el medio español,  la mujer que permanece ingresada desde el pasado día 6 en el Hospital Carlos III de Madrid, estuvo ayer por la mañana al borde de un fallo respiratorio importante, según fuentes hospitalarias.

La infectada permanentemente monitorizada, con un equipo de 14 especialistas en enfermedades infecciosas y de intensivistas pendientes de cada pequeño cambio en su estado y recibiendo todos los tratamientos experimentales disponibles.

El virus del ébola es 'muy traicionero', indicaron a El País estas fuentes, es capaz de empeorar el estado general de un paciente en apenas dos horas.

Responsables políticos y sindicales salieron a calificar el estado de salud de la auxiliar. El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, dijo por la tarde que tiene una 'grave afección' y que su vida está 'en grave riesgo'. Fuentes del Ministerio de Sanidad confirmaron que su estado era 'grave'. El Sindicato de Técnicos de Enfermería dio una rueda de prensa en el Hospital Carlos III para advertir también la situación de la paciente es 'grave'. El consejero de Sanidad madrileño, Javier Rodríguez, aseguró que estaba 'crítica' en una intervención en la Asamblea de Madrid por la tarde.

NUEVO TRATAMIENTO

Los médicos que la atienden decidieron añadir otro fármaco experimental a su tratamiento, informaron a El País fuentes del hospital. Se trata de un suero similar al Zmapp, es decir, un suero con unos compuestos que se unen al virus y aumentan la eficiencia del sistema inmunitario del paciente para destruirlo.

Con este, ya son tres las terapias experimentales que se están probando en el caso de Romero. Primero se le administró un antiviral de amplio, el Favipiravir, aunque en ratones sí parece que ha funcionado. Además, le están suministrando suero de pacientes que han superado la enfermedad. Además se le están ingresadas en el Hospital Carlos III otras 13 personas que se mantienen en observación por haber estado en contacto con ella. Su marido, diez profesionales sanitarios y dos peluqueras, todos ellos asintomáticos. En la noche del jueves, siete nuevos pacientes fueron puestos en observación y uno fue dado de alta tras resultar negativa la prueba a la que fue sometido.

Entre las personas que están bajo vigilancia hay dos enfermeros del Carlos III que pertenecen al equipo que trató a los dos misioneros repatriados (ya fallecidos). Y varios médicos que tuvieron contacto con Romero cuando tenía síntomas pero aún estaba sin diagnosticar. Por la mañana, un residente de las urgencias del Hospital de Alcorcón. Por la tarde, un médico del servicio de emergencias Summa 112. Ninguno presentaba síntomas, pero en el plan de vigilancia activa que se está aplicando en el centro se les considera 'contactos de alto riesgo'.

FOTO: Reuters

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