9 de agosto de 2016 / 08:08 a.m.

TOKIO.- El emperador de Japón expresó preocupación por su capacidad para cumplir plenamente con sus obligaciones a medida que envejece en un discurso a la población el lunes. El mensaje destacó porque no suele realizar intervenciones de este tipo y por haber dado a entender que podría abdicar en unos años.

"Cuando pienso en mi edad por encima de los 80 años además de en mi deterioro físico gradual, a pesar de tener buena salud en este momento, estoy preocupado por si estaré en condiciones de cumplir con mis funciones (...) como he hecho hasta ahora", dijo en un discurso de 10 minutos pregrabado que se emitió en la televisión nacional.

La Constitución japonesa, elaborada tras la Segunda Guerra Mundial, restringe lo que puede decir el emperador en su papel de monarca simbólico sin poder político. Como se esperaba, Akihito evitó emplear la palabra "abdicación", que podría haber violado esas normas.

En respuesta al mensaje, el primer ministro del país, Shinzo Abe, dijo que se toma en serio las palabras de Akihito.

"Creo que tenemos que pensar a fondo en lo que podemos hacer para dar cabida a sus preocupaciones, teniendo en cuenta la edad del emperador y su carga de obligaciones oficiales", apuntó Abe.

El emperador, de 82 años, habló en público después de que informaciones publicadas recientemente apuntasen su deseo de abdicar ya que no querría mantenerse en el cargo si sus labores se ven seriamente reducidas.

En la actualidad, la ley imperial no permite la abdicación, una idea recogida en gran parte de la Constitución previa a la IIGM, que prohibía esta práctica por considerarla un posible riesgo para la estabilidad política.

Según informaciones publicadas por los medios, el gobierno podría considerar una ley especial para permitir la renuncia de Akihito como excepción.

En su intervención, Akihito sugirió que necesita considerar como hacer de la transición un periodo más suave.

Los dos hijos del emperador habrían aceptado la idea de la abdicación. Su hijo mayor, el príncipe Naruhito sería su sucesor.