10 de enero de 2014 / 02:19 p.m.

Beriut, Libano. — La lucha de un grupo vinculado con al-Qaida contra una alianza de brigadas rebeldes más moderadas y ultraconservadoras ha dejado casi 500 muertos en la última semana en el norte de Siria, dijo el viernes una organización activista.

Los enfrentamientos entre grupos insurgentes que estallaron hace una semana se han extendido en cuatro provincias en zonas del norte controladas por la oposición, en lo que constituye la lucha intestina más grave entre grupos contrarios al presidente Bashar Assad desde que comenzó el conflicto armado en el país en marzo de 2011.

En los combates se enfrentan diversas facciones islamistas y moderadas, en un bando, contra el Estado Islámico de Irak y el Levante, un grupo extremista del que muchos sirios se han distanciado en los últimos meses porque ha recurrido a tácticas brutales para imponer una interpretación estricta de la ley islámica.

El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo el viernes que al menos 482 personas han perdido la vida en la lucha. Según el organismo activista, 240 de los muertos eran combatientes rebeldes y 157 pertenecían al Estado Islámico, mientras que los 85 restantes eran civiles.

La alianza de rebeldes ultraconservadores y las brigadas más moderadas ha logrado avances contra los combatientes del Estado Islámico en diversas áreas de las provincias de Alepo, Idlib, Hama y Raqa, aunque el grupo vinculado con al-Qaida ha logrado reorganizarse y reducir algunas de sus pérdidas.

El Estado Islámico de Irak y el Levante, así como otro grupo vinculado con al-Qaida, el Jabhat al-Nusra, o Frente Nusra, habían unido inicialmente sus fuerzas con los rebeldes moderados que luchan para derrocar a Assad en un conflicto que comenzó como una revuelta popular y se transformó en una guerra civil.

Los extremistas mostraron ser combatientes eficaces y bien organizados, con lo que dieron un impulso a las demás fuerzas rebeldes de menor disciplina. Sin embargo, la brutalidad del Estado Islámico hizo que otras facciones se volvieran en su contra, lo cual desencadenó parte de la peor lucha intestina en el conflicto.

Desde hace meses, las fuerzas leales a Assad han sitiado áreas de Homs en poder de la oposición.

AP