FERNANDO DAMIÁN
16 de junio de 2013 / 04:35 p.m.

Ciudad de México • El vicepresidente de la Cámara de Diputados, José González Morfín, puso en entredicho el compromiso del gobierno federal con la legalidad y el respeto a la voluntad popular en los procesos electorales de 14 estados de la República.

Sostuvo que funcionarios de diverso nivel son auspiciados por los gobiernos locales en la comisión de actos ilícitos para cooptar el voto, no obstante el compromiso del gobierno federal de no meter las manos a las elecciones.

"El incumplimiento no sólo de la normatividad vigente en materia electoral, sino del adéndum al Pacto por México, dejará en entredicho el compromiso del gobierno federal de hacer valer su palabra, de respetar la legalidad y de no interferir en la voluntad popular, además de que el ejercicio ilegal del poder en cualquier nivel de gobierno repercute en el respeto de su propia sociedad", puntualizó.

En entrevista, el diputado federal del PAN llamó por ello a la ciudadanía a documentar las irregularidades y presentar las denuncias correspondientes ante la autoridad.

"Quedan tres semanas para que concluyan las campañas electorales y haya que acudir a las urnas en esas 14 entidades. En esta etapa se intensificará la actividad proselitista y por eso es muy importante que si los ciudadanos detectan presiones, uso de recursos públicos o actos ilegales que pretendan inducir el voto, lo den a conocer, lo denuncien, lo graben y exhiban a quienes incurren en esas prácticas. No permitamos que las actividades al margen de la ley, ensucien los procesos electorales", indicó.

González Morfín advirtió la persistencia del activismo proselitista de funcionarios, el uso de programas sociales para condicionar el voto o la presión para obligar a que el sufragio vaya en un sentido determinado, como ha sido denunciado y documentado en Veracruz.

"Cada que un promotor, un funcionario, un responsable de una actividad social o un simpatizante del PRI hace uso de la presión, la amenaza o el chantaje para ganar un voto más, es un paso para atrás en el mejoramiento de nuestro sistema democrático, es la involución del régimen de partidos en México y significa mantener prácticas ilegales que sólo perjudican a la misma sociedad", insistió.

Por ello, afirmó, las 14 elecciones de julio próximo serán otra prueba de nuestro sistema democrático que dejará ver sus eficiencias y deficiencias, que a su vez nos llevarán a sumar elementos para mejorar la puesta en práctica de los comicios.