16 de septiembre de 2013 / 01:31 p.m.

México • En una arenga apegada al protocolo, el presidente Enrique Peña dio el primer Grito de Independencia del sexenio sin hacer alusión a algún otro tema más que a los héroes patrios, a diferencia de sus antecesores que hicieron referencias a asuntos de coyuntura.

En Palacio Nacional, el mandatario hizo su aparición pública tres minutos antes de las 11:00 horas, salió por la biblioteca y recorrió a pie los salones, Verde, Azul y Morado para llegar hasta el de Recepciones.

Acudió con la banda presidencial en el pecho y un traje oscuro. Únicamente lo acompañó su esposa, Angélica Rivera, ataviada con un vestido verde esmeralda.

Una vez instalado en el balcón, Peña gritó: “¡Vivan los heroes que nos dieron patria! ¡Viva Hidalgo! ¡Viva José María Morelos! ¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez! ¡Viva Allende! ¡Vivan Aldama y Matamoros! ¡Viva Guerrero! ¡Viva nuestra independencia!” Y terminó con una arenga: “¡Viva México!”, que repitió tres veces.

Después presenció el espectáculo de fuegos artificiales ya acompañado de cinco de los seis hijos de la pareja.

El grueso de los presentes que estuvo en el primer piso de Palacio Nacional fue principalmente familia de los secretarios de Estado y algunos representantes del cuerpo diplomático.

Quienes acudieron a Palacio Nacional vieron la ceremonia desde el interior por circuito cerrado, debido al operativo de seguridad que se desplegó en el Zócalo.

Más tarde, se ofreció una cena en el patio central, donde el mandatario saludó a los asistentes, entre titulares de dependencias federales e invitados especiales.

Se retira de la cena

Peña suspendió su presencia en los festejos, debido a la alerta provocada por los fenómenos climáticos que afectan a 21 entidades.

Al acudir a la cena de gala en Palacio Nacional bajó de su despacho flanqueado por los titulares de Sedena, Marina, Gobernación y Hacienda. Segundos después anunció que se retiraba junto con algunos de sus secretarios para revisar la situación.

Instruyó a los titulares de las dependencias para que se sumen en colaboración con el Ejército y activen protocolos con Protección Civil, Salud y la Conagua.

“Trabajamos para hacer frente a los sucesos donde lamentablemente se han reportado decesos. Para todos los deudos toda mi solidaridad”, dijo el Presidente.

Acto seguido, se retiró del patio central junto con su gabinete de seguridad, que fue convocado de urgencia para atender las contingencias.

Hoy se tiene previsto que Peña asista al menos a dos de los estados en contingencia después de presenciar el desfile militar.

Los acarreados

El caos que vivió el Zócalo con el desalojo de los maestros contrastó con los colores patrios que pintaron la Plaza de la Constitución 55 horas después. Las banderas, sombreros y la fiesta del Grito de Independencia que culminó con fuegos artificiales que iluminaron el cielo capitalino, suplieron a las carpas del plantón de la CNTE.

La amenaza de que los maestros y otros grupos llegaran al Zócalo a protestar durante el Grito que encabezó Peña no se consumó.

De lo que el Presidente no se salvó fue de la rechifla y una que otra mentada de los asistentes. Unos metros atrás de los invitados VIP, que fueron trasladados en autobuses desde distintos municipios del Estado de México para lanzar porras a Peña y cuyo lugar estaba justo a lado de Palacio Nacional, se encontraban aquellos que esperaron hasta que el Ejecutivo saliera al balcón para comenzar la rechifla.

Gente que dijo ser residente de distintos puntos mexiquenses ocupó los lugares más cercanos al balcón desde donde el Presidente dio su primer Grito. Todos portaban identificadores con el logotipo de la Presidencia de la República, además de aplaudidores y sombreros rojos, que les entregaron a su ingreso al primer cuadro.

Llegaron temprano, les dieron un refrigerio en charolas de unicel y de paso libraron las exhaustivas revisiones al ingreso.

La vigilancia fue extrema y hasta eso reclamaba a gritos la gente cuando Peña salió al balcón.

El agua tampoco fue impedimento para la celebración. La lluvia dio tregua por la tarde, pero una hora antes de la ceremonia oficial arreció. Eso no impidió que la gente siguiera atenta las estrofas de todas las canciones del artista estelar de la noche: Juan Gabriel.

Posible asistencia

- Entre los estados que se perfilan en la visita del Presidente de la República se encuentran Guerrero, Tamaulipas, Veracruz y Chihuahua.

- Decenas de camiones de tipo escolar que trasladaron a los simpatizantes de Peña permanecieron estacionados en las calles aledañas al Zócalo como Mesones, Cuba y hasta el Eje Central.

- En los parabrisas de los autobuses se apreciaban letreros que identificaban el municipio del Estado de México y el número de vehículo, con el logotipo del gobierno federal.

MIRIAM CASTILLO Y LILIANA PADILLA