AP
19 de abril de 2016 / 05:14 p.m.

Ecuador.- Las pérdidas ocasionadas por el potente terremoto que sacudió a Ecuador podrían ascender a 3 mil millones de dólares, estimó el martes el presidente Rafael Correa.

"Las pérdidas son multimillonarias, yo calculo a groso modo 3 mil millones de dólares, un 3 por ciento del producto interno bruto, y eso significa reconstrucción de años. Es una lucha larga, por eso invito a no desanimarnos", dijo en declaraciones a periodistas.

Añadió que la atención y la provisión de alimentos a los damnificados están garantizadas, así como el trabajo de los equipos de rescatistas en las zonas de desastre.

El canciller Guillaume Long dijo al canal estatal Gamavisión que son 13 los países que han enviado ayuda y "estamos esperando más contingentes de Honduras, Salvador, República Dominicana".

Destacó que el gobierno está "pensando en una segunda etapa... donde estemos atendiendo en los albergues" y que la tercera etapa será "la reconstrucción, en que esperamos el apoyo de gente con esa experticia".

La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) informó que ha desplegado un equipo de expertos en desastres para responder a las necesidades humanitarias en Ecuador.

El equipo, precisó, ayudará en la evaluación de los daños, la identificación de las necesidades prioritarias y el suministro de información y análisis de la situación sobre el terreno.

Destacó que también trabajará con la Evaluación de Desastres de la ONU, que está ayudando a coordinar las actividades internacionales de rescate y entregará una suma inicial de 100 mil dólares para suministros críticos.

Por su parte, la Agencia de Refugiados de Naciones Unidas anunció que está realizando "los preparativos para un puente aéreo de ayuda importante, que espera cumplir en las próximas 48 horas".

El gobierno informó la noche del lunes que la cifra oficial de muertos ha subido a 413 y los heridos superan los 2 mil y señaló que esperaba que sigan subiendo en los próximos días. Entre los fallecidos había un estadounidense y dos canadienses.

La noche del sábado se registró un poderoso terremoto de 7,8 grados de magnitud que impactó con fuerza en la costa central del país y afectó principalmente a ciudades como Pedernales, donde apenas dos o tres edificios quedan en pie; Portoviejo, cuyo casco comercial y bancario quedó arrasado, y Manta, cuya zona hotelera quedó muy dañada.

Alrededor de 654 rescatistas del exterior se han integrado desde las primeras horas del desastre a los cientos de rescatistas de los organismos de socorro ecuatorianos que trabajan en una carrera contrarreloj para rescatar a sobrevivientes debajo de toneladas de escombros.

Mientras comienza a llegar la ayuda humanitaria la gente hace largas filas para comprar agua embotellada. Muchos vecinos duermen en campamentos improvisados o en la calle.