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24 de febrero de 2017 / 12:45 p.m.

MÉXICO.- Estados Unidos indemnizará con un millón de dólares a la familia del indocumentado de origen mexicano Anastasio Hernández que murió por los golpes y descargas eléctricas que recibió por parte de agentes fronterizos en California.

El gobierno aceptó entregar dicha cantidad tras un proceso legal de seis años; sin embargo aún falta la aprobación de un juez federal.

Dicho acuerdo establece que el pago será divido entre cinco de los hijos de Hernández, más el 25 por ciento del costo de la representación legal y la solicitud que la familia presentó ante la Corte.

Fue el 28 de mayo de 2010 cuando Anastasio Hernández intentó cruzar la frontera pero fue detenido y trasladado a una zona de deportaciones a la altura de la garita de San Ysidro.

Un testigo de los hechos difundió las grabaciones, donde se observa que aún estando sometido bocabajo, el migrante era golpeado y recibía descargas eléctricas por parte de dos agentes.

En 2015 el Departamento de Justicia optó por no presentar cargos criminales a doce agentes federales, incluyendo supervisores, al determinar que no había evidencia suficiente para comprobar que estos actuaron con malicia.