AP
15 de marzo de 2016 / 10:02 a.m.

La Habana. — Estados Unidos anunció el martes una flexibilización a las normas para viajar a Cuba y el uso del dólar por parte del gobierno cubano, con lo que eliminó nuevos obstáculos para fortalecer más los lazos entre ambos países, cinco días antes de que el presidente Barack Obama haga una visita histórica a La Habana.

El gobierno anunció el martes que los estadounidenses ahora pueden hacer viajes personales e individuales a Cuba, en lugar de hacer viajes costosos en grupo.

Esto significa que cualquier estadounidense puede ir legalmente a la isla siempre y cuando llene una forma donde señale que su viaje es para propósitos educativos y no turísticos. Se espera que la medida ayude a llenar la demanda de vuelos directos que las aerolíneas estadounidenses esperan lanzar en los próximos meses.

Las nuevas medidas también permitirán a los bancos procesar transacciones del gobierno cubano que pasan incluso momentáneamente por el sistema bancario estadounidense. La prohibición de esas transacciones impedía a Cuba comprar y vender bienes internacionalmente y se convirtió en una de las más grandes quejas de La Habana sobre el embargo estadounidense.

La acción del martes es la quinta ronda de medidas encaminadas a aliviar el embargo a Cuba a través de acciones ejecutivas mientras el Congreso estadounidense deja en su lugar el embargo en sí.

Luego de más de un año de que Obama y el presidente Raúl Castro anunciaran el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, las empresas estadounidenses ahora pueden manufacturar bienes en Cuba. La cadena hotelera Starwood dice que espera obtener pronto la aprobación de Estados Unidos para administrar hoteles en la isla.

"Los pasos de hoy se construyen en las acciones de los últimos 15 meses mientras seguimos derribando barreras económicas, se empodera a los cubanos y avanzan sus libertades financieras, además de ser un nueva capítulo en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba", dijo el secretario estadounidense del Tesoro Jacob J. Lew.

En lugar de responder rápidamente a las medidas del gobierno de Obama con la misma apertura económica, el gobierno de Castro ha hecho cambios tan lentos que surgen dudas de si habrá suficiente intercambio comercial entre ambas naciones antes de que Obama deje el cargo.