NOTIMEX
18 de agosto de 2016 / 06:50 p.m.

WASHINGTON.- El Departamento de Estado dijo que tomó ventaja de una devolución de 400 millones de dólares a Irán en enero pasado, para asegurar la liberación de al menos cuatro estadunidenses retenidos por Teherán acusados de espionaje.

El vocero de la dependencia, John Kirby, explicó que el gobierno usó el dinero como “palanca” para asegurarse que Teherán cumpliría el acuerdo para liberar a estos estadunidenses, pero rechazó que se haya tratado de un rescate, puesto que se trató de dinero de los iraníes.

Kirby calificó como una coincidencia que la liberación de los estadunidenses y la entrega del dinero ocurriera el mismo día, y subrayó que en esa misma fecha se anunció el acuerdo nuclear entre Irán y el grupo 5+1, liderado por Estados Unidos.

En ese grupo participaron los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas: China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia; junto con Alemania.

“Como dijimos en su momento, de manera deliberada aprovechamos ese momento para finalizar este asunto casi simultáneamente con los otros”, indicó el vocero al ser consultado al respecto durante su habitual rueda de prensa.

Kirby dijo que la decisión de retener la entrega de ese dinero en efectivo, en monedas diferentes al dólar estadunidense y transportado en un avión especialmente fletado para ese propósito, respondió a la desconfianza que existe sobre ese régimen.

“Ante los temores de que Irán podría negar la liberación de los prisioneros por atrasos, ya que algunas personas en Irán no podían ser ubicadas, y para ser honesto, desconfianza mutua entre Irán y Estados Unidos, buscamos retener el máximo apalancamiento hasta después que fueron liberados”, explicó.

La entrega formó parte del acuerdo por mil 700 millones al que llegaron ambos países ante la Corte Internacional de La Haya, Holanda, tras una larga disputa legal derivada de una fallida venta de equipo militar concertada con el entonces régimen del shah de Irán.

El presidente estadunidense Barack Obama defendió en su momento la entrega, aludiendo las altas probabilidades de que Estados Unidos pudiera perder el arbitraje, lo cual hubiera costado a los contribuyentes estadunidenses un desembolso aún mayor.