3 de mayo de 2013 / 02:10 p.m.

El Pacto por México confrontó a los presidentes del Congreso, el senador panista Ernesto Cordero y el diputado priista Francisco Arroyo, luego de que el primero presumió ante parlamentarios europeos que la estabilidad y el crecimiento económico se deben al desarrollo democrático y no a ese instrumento.

El priista respondió que el Pacto no es de nadie ni es ocurrencia, y llamó a los integrantes de este acuerdo a despojarse de complejos y no ser mezquinos, para seguir avanzando en la construcción de reformas legislativas.

Durante un encuentro previo a la inauguración la 15 Reunión de la Comisión Parlamentaria Mixta México-Unión Europea, los coordinadores Ernesto Cordero, el priista Emilio Gamboa y el perredista Miguel Barbosa recibieron a los parlamentarios encabezados por el copresidente de la comisión, Ricardo Cortés.

Ahí el panista hizo notar la importancia de México en la economía mundial y explicó que se trata de una economía emergente de las más potentes del mundo.

También habló de la cobertura educativa, del sistema de seguridad y del Seguro Popular, reconocido por la ONU, y subrayó que todo ello se logró sin el Pacto.

“Esto no se gestó a partir del Pacto por México, eso es consecuencia de las transformaciones que México ha sufrido a mitad de los ochenta, cuando México tocó fondo y no podía ni siquiera pagar los compromisos financieros contraídos con el extranjero”, indicó Cordero.

Minutos más tarde, en la inauguración en la sede de Xicoténcatl, el diputado Arroyo reviró: “Seríamos mezquinos, egoístas y cortoplacistas si no nos despojamos de cualquier complejo y le damos a este país las reformas y los cambios que merecen, solo así la sociedad en nosotros se verá representada”.

Angélica Mercado y Omar Brito