AP
3 de junio de 2017 / 06:45 a.m.

KABUL.- Por segundo día consecutivo, cientos de manifestantes exigieron el sábado más seguridad en la capital afgana luego de un camión bomba que mató a 90 personas y dejó más de 450 heridos en un distrito diplomático de Kabul. Más de un millar de personas protestó en la víspera.

Unos 200 manifestantes pasaron la noche bajo dos grandes tiendas de campaña en una carretera próxima al palacio presidencial y al lugar del atentado. Otros 200 se les unieron durante el día.

Todos los accesos al palacio y a zonas diplomáticas estaban bloqueados el sábado por la policía y las autoridades limitaron los movimientos de personas y vehículos.

El ataque generó dudas sobre la capacidad del gobierno para proteger a sus ciudadanos luego de casi 16 años de guerra con los insurgentes.
El presidente Ashraf Ghani se reunió con altos funcionarios de seguridad durante una reunión de emergencia, un día después de que la protesta se volvió violenta y varios manifestantes murieron.

Durante la protesta del viernes, muchos de los manifestantes pidieron la renuncia de sus gobernantes, intentaron acercarse al palacio y algunos policías hicieron disparos de advertencia y usaron cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.

El jefe de policía de la ciudad dijo que algunos manifestantes dispararon hacia sus hombres.

Un miembro del Parlamento dijo el viernes que ocho manifestantes murieron a tiros, mientras que un funcionario hospitalario dijo que cuatro cadáveres fueron llevados a sus instalaciones.

La policía dijo el viernes que dos manifestantes murieron y que 25 resultaron heridos, pero no dieron el número de muertes cuando se les pidió que lo aclararan el sábado.


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