6 de junio de 2014 / 03:36 p.m.

Ginebra.- El exjefe de la Policía de Guatemala, Erwin Sperisen, fue condenado hoy a cadena perpetua por la justicia suiza por el asesinato de siete prisioneros en el centro penitenciario de Pavón en 2006, anunció el Tribunal Criminal de Ginebra.

En la sala reinaba un pesado silencio cuando se dio a conocer el veredicto en presencia del acusado, de nacionalidad suizo-guatemalteca y quien había declarado ante los jueces: "Yo no maté a nadie".

La presidenta del Tribunal dijo que en el llamado caso Pavón los siete reos fueron vistos con vida, reducidos y luego ejecutados, sin que se haya registrado enfrentamiento.

Sperisen, en juicio ante el Tribunal Criminal de Ginebra desde el 15 de mayo, acusado de ordenar el asesinato de 10 presos, quedó libre de cargos por los asesinatos de tres reos en Río Hondo y en Las Cuevas en el marco del Plan Gavilán.

A Sperisen se le acusaba de haber ordenado el operativo conocido como el Plan Gavilán, ideado para recapturar y asesinar a prisioneros que se habían fugado de la cárcel de máxima seguridad El Infiernito en 2005, lo que culminó con la ejecución de tres de los prófugos.

El acusado fue llevado a juicio ante el Tribunal de Ginebra debido a su doble nacionalidad y las leyes en Suiza descartan la extradición de sus nacionales.

Asimismo, las leyes helvéticas contemplan enjuiciar a sus nacionales por crímenes perpetrados en otros países.

Según organizaciones de la sociedad civil, durante la gestión de Sperisen al frente de la policía guatemalteca (2004-2007) se registró un aumento de denuncias sobre severas violaciones de derechos humanos como tortura, violencia sexual y asesinatos en las prisiones con fines de limpieza social.

Sperisen se trasladó a Suiza tras el escándalo desatado por el asesinato de tres parlamentarios salvadoreños y su chofer, cuyos cuerpos aparecieron calcinados en las cercanías de Ciudad de Guatemala.

Poco después, cuatro policías guatemaltecos que fueron detenidos por su supuesta responsabilidad en la muerte de los salvadoreños fueron ultimados en prisión.

Después de estos sucesos, Sperisen renunció a su cargo y buscó refugio en Ginebra, donde su padre Eduardo Sperisen funge como embajador ante la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Sperisen llevaba una vida discreta y tranquila en tierras ginebrinas al abrigo de la inmunidad diplomática de su padre.

En 2012, el exjefe de la Policía de Guatemala fue detenido y trasladado a la cárcel de Champ-Dollon a pesar de las múltiples solicitudes de sus abogados para concederle libertad condicional.

Dicha condición fue negada debido a que las autoridades consideraron en ese entonces que existía un alto riesgo de fuga.

NOTIMEX