12 de agosto de 2013 / 06:17 p.m.

La idea central de los contratos de utilidad compartida es que Petróleos Mexicanos podrá fungir como socio en la extracción de petróleo, por ejemplo, o sólo como contratante de un servicio a empresas privadas. Las utilidades del proyecto se repartirán entre todos, según la doctora Miriam Grunstein, especialista en temas energéticos y catedrática del Centro de Investigación y Docencia Económicas AC (CIDE).

La división de utilidades dependerá del contrato que se firme y sucederá de la siguiente manera: “pagando a la empresa contratada la recuperación de costos y un porcentaje de las utilidades generadas por la venta del crudo”, dijo.

A pesar de lo expuesto por el presidente Enrique Peña Nieto, la investigadora del CIDE aseguró que sí se compartirá la renta petrolera, ya que las utilidades se reparten entre el estado y el contratista y usualmente para que el trato sea rentable para las empresas privadas se les permite comprar parte de la producción.

Grunstein considera que el modelo que propone el gobierno federal es un modelo similar al que aplicaban en Venezuela en 1990, una “apertura importante” que puede generar una institución fuerte, donde los expertos deberán realizar contratos que beneficien a las dos partes y donde se deba especificar claramente la división de utilidades para que no sólo sea negocio para las empresas privadas sino también para Pemex.

— IXCHEL CISNEROS SOLTERO