AP
18 de abril de 2016 / 11:19 a.m.

BOGOTÁ.- Miembros de las FARC alertaron al Vaticano de que se han registrado en Colombia crímenes vinculados a bandas de paramilitares que pretenden poner en riesgo el proceso de pacificación iniciado en Cuba a finales de 2012.

Los guerrilleros pidieron al papa Francisco que interceda para que la Iglesia católica difunda un mensaje de reconciliación y paz y evite que por la violencia ponga a la opinión pública colombiana en contra de los acuerdos.

El equipo negociador del gobierno del presidente, Juan Manuel Santos, y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia coinciden en que el pontífice ha sido clave en los avances alcanzados hasta ahora en la mesa de negociación de La Habana y en que su papel seguirá siendo significativo en el futuro.

En una carta abierta al papa Francisco, fechada en La Habana, el máximo jefe de las FARC, alias "Timoleón Jiménez" y "Timochenko", advirtió que el proceso de paz está en riesgo, a pesar que "hoy estamos a punto de coronar lo que parecía imposible".

Sin embargo, Timochenko denunció que "organizaciones paramilitares desatan en nuestro país una ofensiva criminal que apunta a desmoralizar a los amigos de la paz, emplazándolos por medio de las armas en contra del proceso, capaces de intimidar varias regiones del territorio nacional. Su acción nefasta coincide con la confabulación emprendida por sectores políticos beneficiarios de la guerra, que agitan los ánimos y pretenden movilizar la opinión pública en contra de los acuerdos alcanzados".

El líder rebelde pidió que la Iglesia envíe un mensaje de "paz y reconciliación" que alcance "desde la más humilde parroquia a sus más altas jerarquías".

El jefe rebelde expresa con frecuencia el reclamo de las FARC y también de organizaciones sociales sobre homicidios y ataques a defensores de derechos humanos. Las FARC también insisten en la necesidad de que en el país se acabe el paramilitarismo.

Al menos 191 defensores de los derechos humanos en Colombia recibieron constantes amenazas en 2015, en su mayoría provenientes de bandas paramilitares, según un informe reciente del Centro de Investigación y Educación Popular.

Tanto el tema de las ejecuciones extrajudiciales atribuidas a policías y militares como el de los ataques a defensores de derechos humanos han sido motivo de debate en las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las FARC. El grupo guerrillero ha afirmado que el Ejecutivo no hace lo suficiente para combatir estos delitos.

Desde fines de 2012, las partes adelantan en la capital cubana un proceso de paz para tratar de poner fin a más de 50 años de confrontaciones.

Hasta ahora las delegaciones negociadoras han llegado a acuerdos en temas como una reforma agraria en el país, la participación en política de los guerrilleros, la lucha frontal contra el narcotráfico, resarcimiento a las víctimas y la justicia transicional, como se conoce la forma en que los autores del conflicto armado en Colombia pagarán por sus crímenes.