AP
24 de marzo de 2016 / 06:06 a.m.

La Habana.-El gobierno colombiano y las FARC aún tienen diferencias profundas que les impidieron llegar a un acuerdo en la fecha en la cual el presidente Juan Manuel Santos esperaba firmarlo.

Humberto de la Calle, jefe de la delegación oficial, leyó una declaración el martes por la noche en la que se da cuenta de las dificultades que tienen las partes para lograr desactivar el conflicto rebelde colombiano de más de cinco décadas.

Para el gobierno, el acuerdo que se logre no puede ser un acuerdo cualquiera. Tiene que ser un buen acuerdo, el mejor acuerdo posible", dijo De la Calle en un comunicado leído ante periodistas.

En septiembre pasado el comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Timoleón Jimenez (también conocido como Timochenko) y Santos indicaron que el 23 de marzo estarían en condiciones de firmar un acuerdo de paz.

Sin embargo, desde entonces las FARC reiteraron una y otra vez que las negociaciones se iban atrasando y que la paz no se rubricaría en la fecha prevista, pero la parte oficial insistió en que se podría llegar a dicha fecha.

El miércoles incluso se convocó a periodistas para la presentación de un comunicado conjunto. Sin embargo, luego de cinco horas de espera sólo apareció la parte oficial para leer un breve texto en el que se aseguró que las conversaciones continúan, pero hizo hincapié en las diferencias.

"Con toda honestidad, tenemos que informar a la opinión pública que en este momento subsisten diferencias importantes con las FARC sobre temas de fondo", manifestó De la Calle.

Entre estas diferencias el funcionario mencionó la implementación del proceso de abandono de las armas con plazos fijos y la destrucción de las mismas, así como el cese de la compra de pertrechos. Además las FARC deben dar garantías de su ruptura con cualquier actividad ilegal, aclaró.

"Vamos a agotar todos los esfuerzos posibles para lograr un acuerdo final", manifestó De la Calle. "Y no estarán las partes indefinidamente en La Habana".

En las últimas semanas, las FARC han reiterado su interés de lograr la paz, pero manifestaron que este es un proceso de negociación y no una rendición incondicional de los rebeldes.

Instalada a finales de 2012, en la mesa de diálogo se han logrado acuerdos en cuatro temas de una agenda de seis disponibles: problemas del agro, combate al narcotráfico, participación política y resarcimiento a las víctimas.