MILENIO DIGITAL
5 de mayo de 2017 / 01:00 p.m.

ESPECIAL.- En Estados Unidos, el 5 de mayo a menudo se confunde con el Día de la Independencia mexicana. Lo que en realidad conmemora la Batalla de Puebla de 1862 entre un ejército mexicano formado mayormente por indígenas y las fuerzas invasoras de Napoleón III.

La fecha siempre es recordada por los hispanos de California y los luchadores abolicionistas, pues asociaron esa victoria mexicana con la lucha contra la opresión y la esclavitud. Durante el Movimiento Chicano de la década de 1970, los mexicano-estadunidenses utilizaron esa fecha para conmemorar una batalla tipo David contra Goliat y para que sirviera como motivación en la lucha por la reivindicación de los derechos civiles de los inmigrantes e ilegales.

Desde entonces, la celebración en ese lado de la frontera se volvió tradicional e incluso el presidente George W. Bush acostumbraba celebrarlo con una fiesta en la Casa Blanca a la que eran invitados grupos musicales, representantes de organizaciones de inmigrantes mexicanos y ciudadanos distinguidos de ascendencia mexicana. Esta costumbre la continuó el presidente Barack Obama durante los 8 años de su mandato.

Este año, algunos barrios de inmigrantes de Estados Unidos han cancelado o reducido los festejos del 5 de mayo por temor a que facilite deportaciones. En Filadelfia se suspendió la celebración luego de que los organizadores llegaron a la conclusión de que asistiría menos gente por temor a redadas del servicio de inmigración.

Hay quienes temen que los festejos tomen un giro violento y que alguna gente, envalentonada por la retórica de Trump, se burle e incluso agreda a los mexicanos. En Waco, Texas, una fraternidad de la Baylor University fue suspendida después de hacer una fiesta del 5 de mayo en la que los estudiantes se habrían vestido como obreros de la construcción y mucamas, y festejaron gritaron “construyan ese muro”. La fiesta está siendo investigada y hubo una protesta posterior.