AP
21 de septiembre de 2016 / 09:18 p.m.

CARACAS.- El Consejo Nacional Electoral fijó el miércoles para entre el 26 y 28 de octubre la recolección de las firmas de 20% de los electores necesarias para activar el referendo que busca recortar el mandato del presidente venezolano Nicolás Maduro.

Luis Emilio Rondón, el único de los miembros del directorio del Consejo Nacional Electoral (CNE) que no es visto como favorable al oficialismo, informó el miércoles que los adversarios del presidente Maduro tendrán ese período para recolectar las nuevas firmas que deben sumar cerca de cuatro millones en respaldo del referendo.

Tras finalizar una reunión del directorio en que se discutía las condiciones de la consulta por tercer día consecutivo, Rondón declaró a la prensa que salvó su voto por considerar que los criterios "técnicos" aprobados para la recolección de las firmas son ajenos a lo establecido en la Constitución y las leyes que rigen los procesos electorales.

Manifestó su inconformidad con la decisión de que la recolecta del 20% esté asociado por cada una de los estados.

"Esta decisión tomada por las cuatro rectoras del CNE había sido contraria a lo que yo había estado sosteniendo, de que a mi juicio la Constitución es muy clara respecto a la circunscripción nacional que corresponde al cargo (de presidente)", expuso.

"No entiendo las consideraciones jurídicas que fueron desarrolladas en el directorio y que motivaron en definitiva la decisión de que este 20% fuera asociado a cada una de las entidades, decisión que como les señalo no comparto y así decidí salvar mi voto".

Rondón informó que el directorio del CNE aprobó al mismo tiempo disponer de 5.392 máquinas de votación para el proceso y, que según él, "no es el número de máquinas suficientes para el ejercicio pleno de ese derecho".

El funcionario destacó que "no se tomó en consideración la solicitud" de la Mesa de la Unidad Democrática —la coalición de partidos opositores— que exigió al CNE la habilitación de 19.500 máquinas de votación en 6.500 centros de votación con el propósito de permitir que todos los venezolanos que quieren apoyar el referendo revocatorio puedan hacerlo.

Las restantes cuatro rectoras del CNE no estuvieron disponibles de inmediato para un comentario.

El dirigente opositor Henrique Capriles, uno de los más activos promotores del referendo, al cuestionar las condiciones dadas, escribió en su cuenta en twitter: "Y no van a salir a darle la cara al país y explicar lo que aprobaron?No (sic) les queda nada de vergüenza y respeto por este Pueblo?".

"Los venezolanos les vamos a dar una lección histórica!Uds (sic) no seguirán hundiendo a este país en la miseria!", indicó Capriles en otro tuit, que acompañó de fotografías del presidente Maduro y de las cuatro directoras que votaron a favor de la medida.

El organismo electoral fijó también un horario de funcionamiento de los centros electorales de hasta siete horas diarias, que algunos consideran que puede ser insuficiente debido al limitado número de máquinas.

"No es solo el número de máquinas sino dónde están ubicadas. Que se facilite las condiciones de que el elector pueda estar cercano al punto de recolección", dijo Rondón, quien anunció que el 26 y 27 de septiembre se instalarán mesas técnicas con los partidos políticos para "verificar estos criterios" de recolección.

Más de 19 millones de electores están aptos para acudir en todo el país para la recolecta de rúbricas.

La activación de la segunda fase de recolecta de firmas se da luego de protestas callejeras opositoras realizadas desde mayo en la capital y otras ciudades para presionar a las autoridades electorales, incluyendo la multitudinaria marcha del 1 de septiembre que logró activar a los adversarios de Maduro y demostrar su fuerza en las calles y poder de organización.

Ante las persistentes dudas de que el referendo revocatorio pueda darse este año, los adversarios de Maduro repetidamente urgieron a la autoridad electoral a que fijase "sin más demoras" la fecha de la consulta que aspiran abra el camino para resolver la crisis económica y social que afecta al país.

La oposición apuesta a realizar este año la consulta, pero el cronograma que planteó el CNE ha generado dudas de que pueda darse antes del 10 de enero de 2017, cuando se completará más de la mitad del mandato de seis años de Maduro.

La Constitución establece que de realizarse el referendo luego de esa fecha los dos últimos años del gobierno deberán ser completados por el vicepresidente. Es atribución del presidente nombrar y remover el vicepresidente tantas veces como lo considere a lo largo de su mandato.

La alianza debió enfrentar un difícil obstáculo en la primera fase del proceso cuando el CNE sólo aprobó unas 300 máquinas a nivel nacional para validar entre el 20 y 24 de junio las firmas de más de un millón de opositores, lo que se convirtió en un cuello de botella que impidió a varios centenares de miles de personas certificar sus rúbricas.

Las 399.412 firmas fueron validas 39 días después y representaron más del doble de la cifra requerida, con lo que se activase la siguiente fase.

De celebrarse el referéndum, la oposición también debería superar el número de votos que obtuvo Maduro en los comicios de 2013, es decir, poco más de 7,5 millones de sufragios.

Maduro encara el proceso de referendo en medio de una compleja crisis económica dominada por una desbordada inflación de tres dígitos y severos problemas de escasez que han golpeado la popularidad del gobierno y generado un creciente descontento que se manifiesta en protestas callejeras, que han incluido saqueos de comercios.